Hace una semana ocurrieron los disturbios en Purulhá, Baja Verapaz, cuando unos 500 pobladores de la comunidad Monte Blanco, se opusieron al reinicio de operaciones de la hidroeléctrica Sac-Já S.A., se enfrentaron y redujeron a los agentes de la Policía  Nacional Civil.

El saldo fue 5 mujeres policía heridas. Según el reporte policial, las agentes fueron lanzadas a un barranco, algunas resultaron con fracturas.

Ese día también, en medio de la trifulca, desaparecieron 18 armas de fuego: Fusiles, Subametralladoras, escopetas y pistolas 9mm. Se esfumaron. Pablo Castillo, vocero de la PNC:

El informe de los que acturon en el lugar es que fueron despojados de sus armas por más de 800 pobladores que estaban en ese lugar.

Julia Barreda, vocera del  Ministerio Público, dijo que el caso está bajo investigación y que de momento no puede revelar detalles:

Se presentó la denuncia el 31 de julio, según la información aportada al MP por la Policía Nacional Civil 17 son las armas de fuego que habrían sido robadas el 30 de julio. La denuncia se presentó ante la fiscalía de distrito de Baja Verapaz.

Heinz Flohr, trabajador de la empresa hidroeléctrica, dijo la semana pasada que la desaparición de las armas los tiene intranquilos, porque el conflicto no se ha disipado.

“Esas personas se armaron y nosotros estamos con esa incertidumbre”.

No es la primera vez que se extravían o roban las armas a la PNC

En mayo  de este año el Comando Antisecuestros de la PNC también reportó el robo de armamento en su sede de Jutiapa, fueron 4 armas, entre ellas 3 fúsiles

Y en noviembre 2017 un grupo armado atacó la subestación policial en  Huehuetenango, destruyó autopatrullas, disparó contra los agentes y también robaron sus armas.