La Torre Manatí es un exclusivo proyecto de infraestructura privada de 40 niveles que se planifica en la Bahía de Amatique en Puerto Barrios, Izabal. El valor de la construcción se estima en unos US$40 millones -Q304 millones-. El edificio, según los desarrolladores, será el más alto de Centro América y contará con 136 apartamentos cuyo costo oscila entre los US$250 mil y los US$600 mil -Q4.1 millones- en caso Usted prefiera el penthouse. Las instalaciones tendrán helipuerto, playa privada y las mejores vistas al caribe guatemalteco.

Empresarios, políticos, artistas, pero sobre todo porteños, dice Gastón Machado, el representante de Desarrollos Inmobiliarios Izabal, que esperan como compradores:

“Fue concebido para una inversión local, pero ha sido tanto la expectativa que el interés ha sobrepasado las fronteras de Guatemala: hay gente de El Salvador, México, Honduras, y guatemaltecos que viven en EE.UU. “

 

 

Esa opulencia contrasta con las condiciones de los vecinos de la Torre Manatí: según datos del censo 2018, en Puerto Barrios viven unas 100 mil personas: ladinos, garífunas y mayas, el 60% en condiciones de pobreza y eso se refleja en:

  • Analfabetismo de 90.74 %
  • 20% de viviendas sin acceso a energía eléctrica
  • Solo 28% cuenta con sanitarios conectados a drenajes
  • 50% cocina con leña
  • El 51% no cuenta con tubería para agua potable

Esperanza de desarrollo

Los comunitarios de municipios cercanos a la construcción, no obstante, guardan grandes expectativas.

Yosimar Ciego es garífuna, vive en Livingston, a 45 minutos en lancha de la bahía donde se construirá el edificio. Este joven de 24 años años es papá de un niño de seis años cuyo trabajo perdió por la pandemia. Está por emigrar a la capital. Él cree que la Torre Manatí puede generar empleo y detener la migración hacía EE. UU., Belice y la capital:

“Del turismo es que vivimos, pero estuvo difícil porque estuvimos aislados y hubo despidos masivos. Las peinadoras, los guías de turistas se quedaron sin trabajo”

En este punto el desarrollador comenta las proyecciones:

“Contratación directa e indirecta en la construcción: 2 mil personas y la parte operativa no va a bajar de 200 empleados permanentes”.

El Consejo Comunitario de Desarrollo (COCODE) de Río Dulce aspira a aprovechar la dinámica turística que generará, Emilio Mendizábal:

“Independientemente de que sea en otro municipio, somos un vecino opción: venir a ver el castillo, el lago, el puente; entonces es conveniente en todo sentido”

 

Medio Ambiente

También tienen una preocupación: el medio ambiente

“Lo que hemos solicitado es que la inversión sea responsable; el cumplimento con las leyes socioambientales. Nosotros tenemos hoteles y restaurantes que incumplen y los desechos sólidos y aguas residuales van a dar al río o mar”

Machado responde al temor de los vecinos:

“¿Qué daño le vamos a hacer la naturaleza? Estamos en el casco urbano y un terreno baldío, no tenemos que talar un árbol, vamos a generar plantas de tratamiento, vamos desalinizar agua, vamos a incrementar el desarrollo ambiental en la zona. No estamos haciendo el edificio en una manzana, lo estamos haciendo en un lugar que, si no está este, va estar una casa”.

La licencia de construcción del proyecto está en proceso, según Mynor de Paz, delegado del ministerio de Ambiente en Izabal:

Lo que nosotros miramos es que no vaya a dañar el ecosistema y que no perjudique en contaminaciones, tiene que tener plantas de tratamiento y que no perjudique la orilla donde van a anclar los barcos.

El inversor espera que Torre Manatí sea “la locomotora” de proyectos de inversión en la zona:  “ojalá copien nuestra idea y empiecen a desarrollar Puerto Barrios”. Su compañía pretende construir un proyecto por año.

 

En octubre 2019 en entrevista en ConCriterio, el presidente Alejandro Giammattei, apuntó también hacía un proyecto suyo en el caribe, del cual hasta ahora no hay noticias:

“Vamos a solicitar que la cabecera municipal de Livingston sea el primer Duty Free de Guatemala. Donde haya hoteles, casinos y el guatemalteco pueda ir una vez al año a comprar computadoras y perfumes sin impuestos”

 

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