Su día comienza más temprano y se termina más tarde, deben cubrir todas las áreas de su vida en una sola jornada: mamá, esposa, hija, amiga y también trabajadora.

Es el rol que en estos tiempos deben combinar muchas mujeres: trabajar y cuidar a los hijos. Algunas lo han decidido por voluntad y a otras distintos factores las obligan, como ser madre soltera o divorciadas y la necesidad de apoyo en el hogar por la precaria situación económica.

Pero en el país las entidades privadas e instituciones públicas aún no están preparadas para apoyar el papel que juegan estas mujeres, aunque en ocasiones haya cierta flexibilidad. Ivania Gutiérrez, es una joven mamá de 33 años, sus hijos tienen 10 y 15 años, es divorciada, enfermera de profesión. No contar con el apoyo económico de su exconviviente la forzó a tener dos trabajos: no se ve el apoyo por parte de los jefes; sin embargo, en la entidad privada a mí me acomodan el horario. Aquí –en la institución pública- no, debería haber mayor flexibilidad. Quizá no que se concedan permisos, pero que permita entrar más tarde y salir más tarde o viceversa.

Ana Ruth de Porras, delegada internacional de pentatlón moderno y empresaria, es madre de tres hijos de 6, 13 y 15 años. Por realización propia decidió combinar profesión y maternidad. Ella afirma que es gratificante tener la oportunidad de generar ingresos propios y a la vez estar con sus hijos en sus actividades… pero sabe que el campo laboral para las mujeres es limitado.

Si tienen a dos personas con las mismas capacidades y preparación, una empresa siempre va preferir al hombre y si la mujer está en edad fértil o es madre siempre va a llevar las de perder”.

Carmen Lucia Sánchez, mercadóloga, mamá de un niño de 5 años, trabajaba para una empresa de manufactura y distribución de alimentos, pero la falta de condiciones laborales para combinar su rol de madre la llevó a optar por el emprendimiento, lo más difícil para ella era no poder disfrutar más tiempo con él.

“Los horarios aunque son de oficina no salía a esa hora, llagaba a mi casa a las 6:30 pm y él se acuesta a las 7 de la noche, ya solo lo veía poco tiempo despierto. Para mí era una carga pensar que yo no estaba ahí para él”

Lo mismo dice, Ivania Gutierrez, la enfermera mamá: mis hijos pasan mucho tiempo solo. El viernes turné todo el día en un trabajo, me fui de noche y los vi hasta el siguiente día.

Las entrevistadas concluyen que la flexibilidad en los horarios de trabajo, implementación de métodos alternativos como el homeoffice puede ayudar crear un balance entre el papel de mamá y profesional