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El caso Igss-Pisa llegó a sentencia tres años y cuatro meses después de aquella mañana de mayo 2015 cuando capturaron desde los principales directivos hasta enfermeras del Seguro Social. Los procesados en el caso eran 23, pero durante el debate fallecieron los médicos Erwin Castañeda, representante del Colegio de Médicos ante la Junta Directiva, y Jesús Oliva, en representación de la Universidad de San Carlos.

El Tribunal Undécimo Penal condenó a 6 años y 3 meses de prisión a los directivos del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) y a los integrantes de la Junta de Licitación por fraude; la misma pena se impuso a Otto Molina Stalling, hijo de la  exmagistrada de la Corte Suprema de Justicia, Blanca Stalling, por cobro de comisiones ilegales. El tribunal lo condenó como la persona que solicitó a la Droguería Pisa una comisión de 15 por ciento sobre los Q116 millones del contrato para el servicio de diálisis peritoneal. En total fueron 12 los condenados y 9 fueron absueltos.

La jueza Patricia Deras, en la lectura del fallo, expresó que la acción fraudulenta quedó probada, toda vez que Pisa no contaba con la infraestructura, equipo ni recurso humano especializado para la atención de los 2 millones 500 mil pacientes que recibirían el tratamiento:

En cuanto al actuar de la Junta Directiva, quien aprobó la adjudicación y autorizó el contrato administrado, consintiendo aspectos negativos que dicho contrato contenía.

Los jueces concluyeron que los servicios estaban sobrevalorados:

Se detalló que los servicios de diálisis peritoneal fueron 2 millones 582 mil 823 a precio unitario de Q45 cada servicio, pero la droguería estaba contratando esos servicios a Q7 por lo que se estableció que Pisa estaba intermediando el servicio a costo mucho menor, lo que se evidencia que el costo estaba sobrevalorado, provocando perjuicio económico al Igss y servicios de mala calidad a los pacientes.

Los condenados fueron beneficiados por el tribunal con arresto domiciliar, así lo dijo la jueza y esta fue la reacción de condenados y familiares en la sala audiencias que sobrepasó su capacidad: “este tribunal de oficio les otorga medida sustitutiva….”

Blanca Stalling, exmagistrada, quien estuvo en prisión por 1 año y medio, acusada de tráfico de influencias por tratar de influir en un juez para que favoreciera a su hijo en este caso, llegó a la sala de audiencias y dijo que no buscaba ejercer presión, sino acompañaba a su hijo.

Tras el fallo, Otto Molina Stalling dijo que se trató de una sentencia política: resolvió muy bien el tribunal, pero siempre hay una sentencia política. No existe el cohecho activo, no puede existir el cobro ilegal de comisiones.

Julio Juárez, expresidente del Banco de Guatemala y exintegrante de la Junta Directiva del Igss, reiteró que independientemente de la condena de 6 años, él es inocente. Si evaluamos el cumplimento de la pena después de tres años y medio, creemos que ya está cumplida, si evaluamos las redenciones de pena.

Julia Amparo Lotán, exrepresentante de los trabajadores en el Seguro Social, quien guardó prisión en las cárceles Santa Teresa y Mariscal Zavala definió  así el proceso:

El sistema de justicia es un sistema cruel que solo se ha preocupado la parte legal, pero no la parte humana de todos los procesados.

Juan de Dios Rodríguez, expresidente del Igss, será el único de los condenados que no podrá regresar a casa, pese a que también fue beneficiado con el arresto domiciliar. Él está procesado en el caso la Cooperacha, aún está en proceso. Él tiene su forma de ver el caso Igss-Pisa:

Fue un proceso ligado a Cristo Jesús para lograr la santificación que Dios quiere para cada uno de nosotros.

Los condenados deberán pagar multas de Q50 mil y quedaron inhabilitados para para ejercer cargos públicos durante 4 años. La farmacéutica Pisa, como medida reparadora tendrá que pagar Q3 millones al Estado.