Las pérdidas económicas de tres días de cierre de mercados son aún incalculables: el lunes, decenas de fotografías recorrieron el espacio virtual y mostraron cómo los comerciantes botaron a la basura toneladas de frutas y verduras que no pudieron vender por las medidas impuestas por el Gobierno el jueves último, sin aviso previo.

Lo acontecido refleja la necesidad de infraestructura para la producción agrícola del país. La emergencia desnudó la frágil operación de la agricultura en Guatemala. Esto incentivó la discusión de la creación de centros de acopio con cuartos de refrigeración para alargar la vida de los productos.

Eddie Mendoza, viceministro de Agricultura:

Creo que las emergencias también dan oportunidades y eso es crear centros de acopio con toda la infraestructura: cuartos fríos, salas de lavado, de empaque para dar valor agregado a lo que producimos en Guatemala. Es que solo tenemos Cenma y La Terminal y ahí no tenemos cuartos fríos; entonces no estamos preparados, menos para cadenas frías, que no solo son para cárnicos, sino para perecederos.

Este es un nuevo proyecto del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación al que se suman productores y gobiernos locales. Cada centro de acopio requiere una planificación e inversión, en especial si incluye bodegas con temperatura cuenta Mendoza:

Ahorita el más avanzado es el de El Progreso, Jutiapa. Ya estamos terminando la formación de Asociación de Productores y Agricultores de Jutiapa. El alcalde se sumó y donó el terreno para hacer la construcción y estamos en la planificación de planos y buscar financiamiento. En Almolonga, también tenemos pláticas iniciales con el alcalde, ya hay un proyecto que se hizo, pero no se concretó.

El modelo de El Progreso, Jutiapa, está contemplado para conservar la cebolla, pues aquel lugar es de los principales productores del país. No requiere un cuarto frío. Estas bodegas, de acuerdo con el viceministro proveerán a la agricultura mayor eficiencia, rentabilidad y los protegerá de eventuales pérdidas.

Mario Tzirín es productor de pepinos, pepinillos y tomate manzano en Patzún, Chimaltenango. Aquí las autoridades planean la construcción de un centro de acopio con salas refrigeradas:

Sería una solución para la problemáticas que se está dando. De hecho, esa es una de las medidas de las empresas exportadoras. Mantienen el producto en cuartos fríos: cuando la demanda baja, mantiene el almacenamiento y cuando sube, empiezan a sacar el producto. Además, esto sería excelente para que los productos no se pierdan.

Este productor se vio en dificultades en abril pasado cuando las autoridades aislaron al municipio a raiz del primer caso comunitario de coronavirus. Solo con redes sociales pudo impulsar y vender. Luego logró colarlo en restaurantes McDonald’s, pero el mercado varió y su producto está riesgo:

Por ejemplo: un pepino que nosotros vendemos a Q1.25, ahora bajó a Q.0.70 y como manejamos cantidades de hasta 5 mil unidades y el producto se tiene que cosechar al día y si no se saca, ya no es tan comestible y la planta también se puede morir.

En el pasado, el Instituto Nacional de Comercialización Agrícola de Guatemala (INDECA) y su bodegas de almacenamiento contribuyeron a la estabilización de los precios en el país. Así lo cuenta Julio Salvador Chinchilla, director de planificación de INDECA: 250

A través de la compra de producto en época de cosecha y su almacenamiento, para la posterior liberación a través de la venta a precios cómodos.

Para este año, el presupuesto nacional asignó para esta institución  Q17.5 millones. De 43 centros de acopio pasó a tener 7 que hoy almacenan alimentos de los programas sociales del MAGA, la Secretaría de Obras de las Esposa del Presidente y el ministerio de Salud. Hay planes de que regrese a su función inicial.