El principal torneo internacional de fútbol masculino a nivel de selecciones del mundo está a la vuelta de la esquina. La copa del mundo en cinco días, tras cuatro años de larga espera para los aficionados. Aunque Guatemala nunca se ha encontrado entre las 32 selecciones que participan, la fiesta se vive con intensidad.

Los mundiales de fútbol no serán los mismo en el país: este 2018 las piezas de la cancha se reconfiguran, por primera vez en la historia de las transmisiones quedó fuera el magnate mexicano de la televisión en Guatemala: Ángel González. Los canales de televisión y el grupo radial de González no tienen derecho sobre las justas deportivas. Marco Tulio Ipuerto, director del área de deportes de Grupo Emisoras Unidas:

“Un mundial amplio para la teleaudiencia nacional que cubra todos los sectores sociales era antes, el de hoy no es que sea costoso pero es por pago y es un poco restrictivo (…)

No será un Mundial abierto,  que  históricamente llegaba a mucha gente porque se transmitía a través de la televisión abierta por 4 distintos canales”.

Eso dibuja un nuevo panorama en las transmisiones deportivas a partir de la próxima semana y  que no precisamente favorecen al aficionado, Gaby Barrios, periodista especializada en temas deportivos y digitales:

El cambio es beneficioso si nos apegamos a que la apertura tecnológica cada vez tiene que ser mayor, sin embargo habrá un castigo a las personas que no tienen acceso a buena señal o servicios prepago de Pay per View que son quienes tienen los servicios de transmisión del mundial.

Ipuerto ve que hay además de la audiencia, el gran perdedor en con la salida de la televisión abierta es González.

Esto es un negocio y el fútbol se maneja a través de negociaciones, así como tuvieron el monopolio durante tantos años, hoy porque no quisieron  o porque no les alcanzó el presupuesto, ellos se ven privados

El mundial ya no será gratis, el usuario deberá pagar televisión satelital, hacer suscripciones con empresas de telefonía para poder ver los encuentros entre selecciones y así surgen los ganadores del campo. Ipuerto explica:

 “Sky tiene los derechos y quien esté suscrito, tiene el mundial, quién esté suscrito a Tigo tiene todos los partidos y TV Azteca tiene la mayoría de los partidos pero algunos no los tiene en directo sino que serán en diferido porque son exclusivos de Tigo.

¿Cuánto pueden costar los derechos de transmisión? US$200 mil, eso estima Ipuerto, y considera que  para González  era un negocio rentable por contar con varias televisoras.

Con muchos canales es un gran negocio, con pocos canales no es tan gran negocio  porque los partidos duran 90 minutos  y dónde mete la publicidad, en la televisión no se puede meter publicidad durante los 90 minutos de juego, entonces hay que hacerlo antes o después del partido.

Patzy Vásquez, propietaria de empresa de monitoreo de medios, considera que los cambios en los mandos de transmisión han incidido en los anunciantes:

“Aunque  sean canales o radios que no tienen derechos la publicidad ha aumentado en 25 %”.

 Otra de las empresas operadoras de servicio de telefonía que entrará en la cobertura mundialista es Telefónica que a través de los dispositivos móviles innovará en Guatemala las transmisiones. Este es el primer paso a la digitalización de este tipo de eventos, dice Barrios, sin embargo también supone un reto, afirma.

Requiere muchísima tecnología, el gran desafío que tienen las telefónicas es hacer procesos eficientes, para que no se interrumpan las transmisiones, que hayan malas resoluciones de pantalla.

¿Pero por qué se dan estos cambios? Barrios tiene una respuesta:

Es un cambio muy importante y empieza a raíz de que ciertas cosas empiezan a cambiar en la Federación Nacional de Fútbol. Es lo que la gente no lograba ver de la enorme corrupción que había en la Federación que los derechos siempre han ido a parar a manos de los mismos y no ha existido una competencia abierta.

Este es otro golpe para González quién en 2015 debió de sufrir el corte de publicidad del Gobierno en sus canales: de  Q160 millones redujo el gasto en publicidad a Q60 millones.