La Navidad llegó por adelantó a El Salvador. Una lista extensa de regalos provenientes de la República Popular de China llegaron para los ciudadanos de eses país y el encargado de traerlos de su gira en Asía fue el presidente Nayib Bukele, quien anunció la carga de su trineo desde su cuenta en Tuiter:

El presidente Xi Jinping acaba de otorgar a El Salvador una gigantesca cooperación no reembolsable, dijo el mandatario.

La lista es la siguiente:

  1. Un estadio nuevo, moderno y de gran capacidad
  2. Una biblioteca de cristal
  3. Una planta potabilizadora de agua que convertirá la mitad del agua del Lago Ilopango en potable.
  4. Un sistema de saneamiento de aguas negras del circuito de playas de surf.
  5. Un complejo de calles peatonales, parques, malecones, cableado eléctrico subterráneo a lo largo de las playas.
  6. La recuperación y restauración del sitio arqueológico Joya de Cerén.
  7. La restauración del muelle del Puerto La Libertad.
  8. Nueve convenios de cooperación: en agricultura, turismo, cultura, deportes, comercio y asistencia técnica.

Las relaciones de El Salvador con la República Popular de China empezaron en agosto del año pasado con el expresidente Salvador Sánchez Ceren y continuaron su marcha entre dudas por Nayib Bukele, quien así lo expresó a través de un traductor el 13 de marzo en Washington, antes de la toma de posesión:

“Nos decían que debíamos tener un poco de coraje para estar con China, pero no es que estemos con ellos, solo estamos demandando respeto. Si nos respetan, podemos tener una relación con ellos, si no nos respetan no podemos tener una relación, a pesar de ser la segunda mejor economía del mundo”.

Hoy día Bukele recibe con ambas manos el apoyo y de las dos grandes potencias: por un lado China anuncia una extensa cooperación y paralelamente EE.UU ha encontrado en Bukele un aliado en Centroamérica y apenas en octubre pasado, el presidente Donald Trump extendió el beneficio del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los salvadoreños en la Unión Americana.

Guatemala solo recibe refugiados

En contraparte, Guatemala no solo se mantiene alejado de la República de Popular de China y más cerca de Estados Unidos, pero lo más que ha logrado en los últimos meses: ser  refugio de migrantes que buscan asilo en la Unión Americana y la promesa de facilitar visas laborales, pero más de eso, los guatemaltecos  no anotamos mayores beneficios.

Mario García Lara, economista y excandidato a la vicepresidencia de Guatemala en 2015, considera que este tipo de convenios lo que anteponen es la “venta de lealtades” y que Guatemala debe alejarse de este tipo de cooperaciones que, de acuerdo con la experiencia con otros países, ha existido intereses políticos.

En estos temas soy muy crítico: establecer relaciones con China a cambió de ese tipo de “juguetes” es de poco alcance. Las relaciones entre países deben establecerse con base en lo que se puede ganar mutuamente y no hay otra forma de ganar que comerciar, abrir mercados, incluso fronteras a migrantes.

Gabriel Orellana, excanciller y abogado comparte con García Lara en que, “pueden ser dádiva disfrazadas para la orientación de algunas políticas” por parte del asiático.

A si mismo, considera que Guatemala no ha logrado este tipo de cooperaciones por su posición en el pasado con China, su cercanía con Estados Unidos y además:

Porque Guatemala no es confiable internacionalmente, un ejemplo es lo que tenemos hoy en la Presidencia: hoy dice sí y mañana no. La diferencia entre el presidente de Guatemala y de El Salvador es que Bukele trata de demostrar cierto interés por su país.

Los profesionales destacan que Guatemala debe dejar por un lado de los intereses ajenos y establecer relaciones con el país que ofrezca los mejores réditos para ciudadanos.