Confirmado, no habrá reconstrucción en el área de la tragedia del volcán, las autoridades ya tienen identificado la finca en donde se construirán las viviendas de los afectados.

Se han cumplido 8 días desde que el volcán de Fuego dejara muerte y zozobra en comunidades de Escuintla y Sacatepéquez. La cifra real de muertos quizá no logre conocerse pese a que las autoridades ya saben cuántas viviendas fueron destruidas por el material piroclástico que en algunos casos cubrió totalmente las casas, borrándolas del mapa.

La decisión está tomada: no habrá reconstrucción en el área de la tragedia. Las comunidades afectadas han sido declaradas inhabitables y  se ha puesto en marcha un Plan de Recuperación y Reubicación de los damnificados. Son 966 las estructuras que la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) tiene en sus estadísticas como inmuebles con daños. Walter Monroy, director de reconstrucción de Conred afirma:  Estamos trabajando con un universo de 1mil familias, entre  las viviendas afectadas en el evento del domingo hay viviendas de vecinos, iglesias, bodegas, escuelas entre otras.

Masagua, Escuintla podría ser el nuevo hogar de los damnificados, ya que las autoridades contemplan utilizar 4 fincas en donde se tiene previsto construir las nuevas viviendas de los afectados. Monroy explica:

 Ya tenemos varias tierras identificadas en el sector de Escuintla y el proceso es evaluar cuál es la que reúne las mejores condiciones en el sentido de seguridad y, que el Estado realice la menor inversión económica y con una relativa cercanía al área donde ellos vivían.

Se están evaluando 3 o 4 fincas. De esas hay una que ya está urbanizada; es un terreno que está en Masagua.

El costo de la recuperación y reubicación de los vecinos aún está bajo análisis, pero el plan del gobierno es mejorar las condiciones de vida de las personas. El Director de Reconstrucción afirma que hay instrucciones del ejecutivo de que las viviendas sean incluso mejores que las del Cambray.

La vivienda tiene que ser una vivienda que dignifique a la familia, la vivienda del Fondo Para la Vivienda (Fopavi) era de 36 metros cuadrados, ese tipo la vivienda es la que no se quiere hacer, la vivienda de Fopavi tenía dos habitaciones, un baño, sala comedor cocina y era demasiado pequeña. Lo que se busca es tener una vivienda con tres dormitorios, sala comedor y cocina y un pequeño jardín parecido a la que se construyó en el Cambray, 8 metros de largo y 6 metros de ancho.

Acompañando a esas acciones de erconstrucción y reubicamiento -de acuerdo con Karín Slowing, Exsecretaria de Planificación y Coordinación de la Presidencia (Segeplan)- es necesario que se contemple un plan de apoyo económico familiar:

Esta emergencia requiere un plan de soporte y el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) debería estar trabajando en buscar algún tipo de estipendio, transferencias para que puedan reiniciar su vida, eso será muy importante por la envergadura de la tragedia.

Slowign considera importante que en este momento un equipo se responsabilizarse de documentar a las personas afectadas, ya que muchos pudieron perder sus documentos de identificación lo que será un obstáculo para realizar trámites legales. Además, cree que es necesario conocer cuántas personas murieron en el lugar y la historia detrás de cada familia sobreviviente:

Hay que hacer un censo socioeconómico con todos los sobrevivientes en los albergues, que se hagan las historias familiares, saber quiénes quedaron soterrados, esto es importante porque seguro ahí fallecieron jefes de hogar, mujeres jefas de hogar, cuántos niños huérfanos quedaron. Entonces requiere que el Mides conduzca al INE a levantar los censos socioeconómicos para entender quiénes son esas familias y cuál debería ser la estrategia para ayudarlos a reemprender  la vida.

Las familias afectadas serán trasladadas a un campamento en donde vivirán mientras se termina la construcción de las nuevas viviendas. Las normas internacionales humanitarias no recomiendan que los damnificados habiten en estos campamentos de emergencia por más de seis meses.

Al momento, la tragedia afectó a 1.7 millones, se reportan 110 muertos, 197 desaparecidos, 57 heridos y 3 mil 509 albergados.