A desempolvar las bancas y preparar la campana que las iglesias recibirán de nuevo a sus miembros: las congregaciones religiosas podrán dejar la eucaristía y el culto a través de la pantalla y acudir a los templos. Eso sí, el regreso no es el mismo y  lo que antes formaba parte del encuentro, ahora estará prohibido.

Los tempos podrán abrir sus puertas según las alertas del semáforo del Covid-19:

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  • Rojo servicios de 1 hora en bautizos y matrimonios. No a las reuniones de oración, retiros ni congresos.
  • Anaranjado: 1 persona por 4 metros cuadrados y la reunión no debe sobrepasar 1 hora. Servicios especiales para mayores de 60 años
  • Amarillo: distanciamiento debe ser de 2.5 metros cuadrados por persona, con las anteriores reglas. Las ventanas y puertas deben permanecer abiertas.

Hace tres días una iglesia evangélica en La Gótica, Ciudad Quetzal, abrió sus puertas, pero las críticas no faltaron pues San Juan Sacatepéquez se encuentra en rojo y lo que se llevaba a cabo no era un matrimonio ni bautizo.

César Vásquez, vicepresidente de la Alianza Evangélica de Guatemala, estima que en el país hay unos 4 millones de evangélicos y calcula que en todo el territorio hay unas 45 mil iglesias. Solo de Alianza hay 30 mil. No obstante, señala que cada congregación tiene sus protocolos  y que ellos emiten recomendaciones generales, hace énfasis en algo:

“Las iglesias están siendo observadas por el vecindario, gente que necesita ver que hay obediencia y cumplimento: cuestión de testimonio”.

Los evangélicos tendrán cambios:

  • Los diáconos se transforman en vigilantes de las medidas de sanidad
  • La alabanza reducirá el número de integrantes: solo uno o dos directores de alabanza.

Fabiola Toledo, una mujer de 40 años, y miembro de la iglesia El Shaddai zona 14, cuenta que después de casi seis meses de confinamiento extraña congregarse. Ella es una de las coristas:

“Se va a dificultar para poder cantar si usamos mascarilla, la respiración cuando se canta es diferente y creo que ahí se puede complicar. En cuanto al distanciamiento, no hay tanto problema porque en nuestra iglesia, el espacio es amplio”

La iglesia católica, en tanto está en precaución:

 

Manuel Abac, párroco de la Iglesia Santa Catalina en zona 1, cuenta que las autoridades eclesiásticas no autorizan abrir los templos y por lo tanto cree que las campanas no sonaran de momento.

No obstante, ya hay reglas establecidas entre las cuales enumera:

  • Debe de ponerse distancia a las imágenes porque no se pueden tocar, aunque tengan vidrio la gente las toca y nos han pedido poner cinta para evitar que se acerquen.
  • La ostia solo se puede dar en la mano. Aquí hay varios criterios, doy una ostia y me aplico gel, doy otra me pongo gel de nuevo o al final de entregar todas.
  • La ofrenda se da al final, normalmente se daba un momento dentro de la eucaristía.
  • El saludo de la paz solo tiene que haber una inclinación, ya no se puede dar el abrazo
  • No ventas fuera y la gente se tiene que retirar al concluir la misa.

El padre estima que la población católica del país está entre 45 y 50%, pero solo el 10% acude a la eucaristía. Se calcula que hay unos mil templos entre parroquias y capillas. En la arquidiócesis de Guatemala, que comprende el área más grande, hay unas 300.