Las restricciones del Gobierno para las fiestas de fin de año quedaron relajadas: el 24, 25, 31 de diciembre y 1 de enero no aplicará, por ejemplo, la prohibición de venta y consumo de alcohol en la vía pública. Las fiestas y reuniones, eso sí, deberán celebrarse con aforos limitados.

Esa regulación elimina de entrada las concurridas parrandas para el conteo regresivo del Año Nuevo. Los hoteles y promotores de eventos crean atractivos paquetes para celebrar estas fechas, pero la pandemia modificó la celebración, comenta Abel Murga, gerente general del Hotel Camino Real, Antigua Guatemala, Sacatepéquez:

Nosotros como hotel tradicionalmente hacíamos una fiesta de fin de año y este 2020 con la pandemia, no se va a realizar. Únicamente ofreceremos el 24 y 31 de diciembre una cena en nuestro restaurante, con un menú dirigido o servicio a la carta. No queremos arriesgar a nuestros clientes a un contagio.

El gerente confía que, pese al coronavirus, los guatemaltecos querrán pasar momentos familiares o con amigos en La Antigua. Este hotel, según la norma, redujo el aforo de su restaurante de 137 a 68 personas. Así que solo servirán a los clientes preconfirmados.  Los precios se han ajustado: Tenemos promociones: una habitación normal que costaba US$182 y ahorita US$121 para dos personas con dos menores de dos años. Nuestros precios de cena también: Navidad costaba Q298 por persona, ahora Q199; y fin de año costaba Q350 y costará Q245.

El semáforo de alertas del Covid-19 complica las condiciones. Según la Comisión Presidencial Contra el Coronavirus, la semana pasada de 340 municipios: 73 estaban en alerta roja, 106 en naranja y 161 en amarillo.

La Antigua Guatemala suele recibir un cuarto de millón de visitantes el fin de año, pero ahora está en alerta roja con 447 contagios activos. Mientras tanto Sololá, otro importante destino, pasó a naranja con 89 casos confirmados.

En Sololá el Hotel Jardines del Lago siempre ofrece fiestas temáticas para el Año Nuevo: ahora no habrá cantantes ni DJ’s, cuenta Jorge Cortés, recepcionista del centro de convenciones:

Lo que tenemos programado es una cena de gala y tendremos un show de caballos y bailarinas españolas. El cupo es limitado por el tema del Covid: grupo en vivo o discoteca no está contemplado. Y ¿el cupo de cuánto es? normalmente para la cena de fin de año tenemos 350 a 400 personas, pero por la pandemia ocuparemos un 25%.

El paquete de cena y hospedaje en este hotel oscila entre los Q2 mil y Q3 mil 500 según la estadía.

 

También los promotores de conciertos debieron suspender sus planes. Javier Arzú, director de ASA Promotions:

Maná 2020 iba a ser una gira muy bonita “Rayando el Sol”, teníamos Juan Luis Guerra, los dos shows grandes en diciembre. Y en noviembre íbamos a tener Marc Anthony, promediaban las 10 mil entradas por espectáculos. Eso fue pérdida para nosotros, el talento y la facturación de impuestos que no percibe el fisco.

En septiembre, la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES) calculó las pérdidas en el turismo y la cadena en Q23 millardos. Al día de hoy, el gerente de Camino Real Antigua, trabaja solo con el 20% del personal:

Logramos minimizar el impacto, pero al final del ejercicio, después de seis meses de estar cerrados, tuvo un gran impacto -se reserva la cifra-.

En julio, Asies también reportó que 5% de las empresas cerraron definitivamente a raíz de la pandemia. La esperanza para todos estos empresarios es la vacuna.