El 16 de agosto de 2017 quedará marcado como la fecha cuando ocho pandilleros de Mara Salvatrucha (MS), sembraron el terror en el Hospital Roosevelt. Una jornada violenta que provocó la muerte de 7 personas y 11 personas heridas,  entre ellas un niño de 4 años a quien le acertaron un disparo en el cráneo. El menor estaba en las afueras del hospital con un familiar y esperaba  a su mamá, quien estaba en la consulta médica.

No es la primera vez  que sucede algo como esto, en 2015 y 2016 pandilleros lanzaron una bomba y atacaron a balazos las afueras del Hospital General San Juan de Dios cuando pretendían la liberación de integrantes de su pandilla o atacar a integrantes de pandillas rivales. En marzo y febrero de esos años el saldo fue de 46 heridos y dos muertos. Ayer, el Hospital Roosvelt parecía en un campo de guerra.

La mañana arrancó como cualquier otra: faltaban 15 minutos para las 8 de la mañana y ya habían pacientes en la consulta externa, la emergencia y en la farmacia del centro asistencial. Rodrigo Zamora, un joven trabajador del hospital, dijo a Con Criterio  haber visto todo lo que sucedió: él estaba justo en la farmacia cuando escucho las primeras detonaciones, no había pasado mucho tiempo y a solo pasos donde él se encontraba  los pandilleros asesinaron a los dos agentes del sistema penitenciario que custodiaban a Anderson Daniel Cabrera Cifuentes, de 29 años, quien en ese momento fue liberado en medio del fuego.

Venía una camioneta y se parqueó enfrente y les comenzó a disparar frente a la farmacia del Patronato, pero antes, habían matado a un guardia del hospital en la entrada,  luego le dispararon a los de presidios, y se volvió un caos esto, había mucha gente, todos entraron en pánico”

Según el reporte de los policías fueron 8 pandilleros con chalecos antibalas y  armados con 3 fusiles y una pistola calibre 45 milímetros quienes irrumpieron en el centro asistencial con el fin de liberar al su compañero, en prisión en la cárcel de Fraijanes por los delitos de asesinato, asesinato en grado de tentativa, asociaciones ilícitas y conspiración.

Fueron los minutos más largos de su vida, así resume la jornada de ayer la enfermera anestesista Floridalma Gómez, quien se encontraba en sala de operaciones cuando se escucharon los disparos. 5 minutos de de intercambio de balas, relata.

Yo estaba sentada cuando empezó la balacera y no paraba, cuando miramos por la ventana y  la gente corría de un lado para otro, me dolió cuando vi a una paciente con muleta caerse, nadie la ayudo, que injusto ¡cómo nos vienen a atacar con armas de grueso calibre, nosotros no  los hemos dejado morir a ellos, siempre los atendemos!”

El Hospital Roosvelt  es uno de los hospitales más grandes del país, diariamente confluyen alrededor de 5 mil 700 personas, entre pacientes, trabajadores y estudiantes. Para ellos la jornada fue de terror, muchos se encontraban en la emergencia del hospital y los pandilleros dispararon abiertamente en esa zona. En las paredes quedaron los impactos de las balas, al escuchar lo sucedido todos se tiraron al suelo y buscaron protección.

Luisa Zambrano, estudiante de cuarto año de la carrera de Medicina de la Universidad Landivar, se encontraba en el área de Neonatología

“Bastante asustados, escuché los balazos y nos llegaron a decir que nos encerráramos porque había una balacera para rescatar a un reo”

En el hospital el blanco de las batas y los estetoscopios desaparecieron,  solo se observaba en los pasillos uniformes negros y armas de grueso calibre, eran al menos 150 policías de las  Fuerzas Especiales quienes a lo largo del Hospital iban derribando puertas, solo la presencia de ellos se notaba. El Subdirector Técnico del hospital, Marco Antonio Barrientos, expresó que fueron múltiples detonaciones lo que provocó caos.

En el hospital existe una clínica para atender a privados de libertad; sin embargo, el subdirector técnico dijo que hay resistencia de custodios para seguir instrucciones.

“La clínica sigue funcionando pero hemos tenido resistencia de custodios para acatar las órdenes, vamos a tomar medidas”

Las autoridades han anunciado el cierre temporal de las consultas externas. Según lo informó el departamento de Comunicación Social del hospital las consultas se reabrirán el lunes 21 de agosto. Marco Antonio Barrientos, Suddirector Técnico.

 “Lo primero que necesitamos son medidas de seguridad, no solo para los trabajadores y para los pacientes, vimos una paciente que estaba resguardada atrás de un teléfono, con heridas, entonces necesitamos seguridad, todos tienen pánico”

La policía capturó a 5 pandilleros involucrados en los hechos, ellos huyeron en una camioneta verde que dejaron abandonada en la zona 11, ahí. Robaron despojaron de su vehículo a personas que pasaban por el área, más adelante fueron aprehendidos, sin embargo según las autoridades  el privado de libertad, Anderson Daniel Cabrera Cifuentes logró fugarse y junto con él, tres de integrantes de la pandilla que lo rescataron en el hospital.

Aunque en sus redes sociales el Director del Hospital, Carlos Soto, había dicho que yo no atenderían privados de libertad en el hospital, en conferencia del prensa, el Ministro de Gobernación dijo que respetarían las órdenes de los jueces. El presidente Jimmy Morales anunció que pedirán al Organismo Judicial que no se emitan más órdenes judiciales para el traslado reos a los hospitales, así mismo dijo que instalarán clínicas en las cárceles y solo cuando sea necesario saldrán los reos de los penales.

 

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