Apenas pasó un día desde que el presidente Alejandro Giammattei levantó las restricciones para frenar la propagación del Covid-19 y Francisco Coma, viceministro de Hospitales, advirtió que en 15 días las consecuencias serán mayores que el impacto que tuvo las celebraciones del Día de la Madre. Las semanas posteriores, los casos diarios pasaron de 60 a 300.

En los hospitales, el personal de salud lo sabe: una enfermera, quien declinó identificarse en esta nota, trae a la memoria un hecho que no quiere repetir. Aunque es optimista, teme que se repita al relajar las medidas.

A mediados de junio, en el área de pacientes moderados en el Hospital del Parque de la Industria se vivieron dos horas de terror: algo pasó con el oxígeno que no llegaba, atendían a 113 pacientes, 95 de ellos con dificultad respiratoria:

¿Qué hacemos? ¿Cómo está tu paciente? -se preguntaban unos a otros- buscábamos qué pacientes no estaban delicados para quitarles el oxígeno y llevárselos a quienes sí lo estaban. Ya no había “ni tambitos ni tambotes” y algunos se les estaban acabando y teníamos que agarrar de otros para que a los pacientes no les pasara nada.

La enfermera teme que esta vez no sean solo dos horas sin oxígeno: esto va a ser peor, si los guatemaltecos no obedecían cuando había restricciones… imaginemos ahora.

Aquel día finamente llegó el oxígeno y no hubo muertos a raíz del retraso.

Los doctores presagian un futuro complicado. Helmuth Estevez, director del hospital provisional de Quetzaltenango:

“Si seguimos sin educación y con esto abierto -sin medidas- la gente se va a quedar muerta en la calle e imagínese, eso es demasiado triste y ver gente en esas condiciones y que no los pueda apoyar porque uno también se tiene que proteger”.

Aunque el personal de salud es pesiimsta ante las medidas adoptadas por el Gobierno, alguien como Estevez también responsabiliza a la ciudadanía: (530) Somos necios, ¡gente, por favor hagan caso! Nos vamos a morir y eso no es justo.

En ese hospital hay 120 pacientes, el 95% graves, cada día ingresan unas 15 personas, pero la capacidad está al borde del límite con 150 camas. El doctor dice que con más, no podrán.

Los Centros de Salud serán la primera opción del paciente con el incremento de casos, señala el doctor Amado Zea, director del centro de salud  Ciudad Satélite en Mixco.

“Porque a la gente le da miedo ir al Roosevelt, también a los Centros de Salud, pero ahora van a venir más, creo que ese debería ser el comportamiento”. No obstante, en estos casos a los pacientes solo se les hacen la prueba, cuyo resultado tarda hasta 30 días. Si el paciente presenta síntomas graves, es referido al hospital Roosevelt.

En el proceso de descentralización de pruebas, por ahora Salud tiene capacidad de aplicar 3 mil 500 por día y procesar 800.

Con la reducción de restricciones llegan otros problemas: hay más tránsito y más interacción entre personas. Eso se percibió el primer día en la capital con circulación de cerca de medio millón de carros, hubo 11 accidentes y 2 muertos.

Marvin Ortega, director del Hospital Regional de Quetzaltenango, advierte otra complicación: consideramos que pueden incrementar los casos de coronavirus, pero también tenemos que estar preparados para atender aquellos que tienen otro tipo de problemas como accidentes, traumatismo, los cuales habían disminuido porque no transitaban mucho.

De acuerdo con el último informe de la Comisión Presidencial Contra el Coronavirus el país cuenta con 1867 camas: 1336 están ocupadas y 784 disponibles.