Las imágenes que recorren las redes sociales son elocuentes: no fue el huracán, pero la depresión tropical Eta causa fuerte impacto en al menos nueve departamentos del país: Izabal, Quiché, Alta Verapaz, Jalapa y  Petén quedan devastados al paso de las lluvias.

El dolor y los daños son cuantiosos en los vecinos y la economía de las comunidades. Un vídeo que circula en redes muestra cuando un vecino relata y lamenta que unas 25 viviendas quedaran soterradas en la aldea Quejá, San Cristóbal Verapaz, Alta Verapaz:

¡Qué lamentable lo que se está viviendo aquí, es una gran cantidad de tierra la que ha caído, hay pérdidas humanas, qué lamentable!

Ovidio Choc, jefe edil de ese municipio, dijo que hubo 10 días de lluvia y las condiciones del terreno provocaron el desastre:

La comunidad estaba rodeada de cerros y nunca había pasado nada y no había señales; también en el área urbana hay varios lugares inundados y la Laguna Chixoy ya se desbordó. La comunidad Rancho quedó también bajo el agua.

Blanca Coy tiene 36 años y tres hijos de 20, 14 y 10, una nieta de 10 meses y vive con su mamá de 62 años. Su esposo es ayudante del albañil y con las lluvias perdieron todo. Su casa, ubicada en la ruta a Chisec, de madera y piso de tierra, quedó cubierta por agua:

“Mi casa ya no se ve nada por el agua, nosotros no logramos sacar nada; los niños se quedaron sus trabajos de la escuela, sin ropa y sin zapatos; sin nada”

Quiché es otro de los departamentos afectados. En la aldea Xeucalvitz, del municipio de Nebaj, varias viviendas quedaron cubiertas de lodo.  Para los vecinos, cada hora de lluvia aumenta la angustia. Rolando Juárez, agricultor de cardamomo de 34 años radicado en Ixcán, desconsolado ve cómo se derrumba el esfuerzo de meses de siembra:

Toda la siembra se quedó inundada, es un gran golpe para los agricultores, más a quienes sobreviven de la cosecha del maíz. No nos queda más que empezar desde cero y más que hay agricultores que se meten a créditos para sembrar grandes extensiones de tierra y ahora solo queda seguir adelante para cumplir con los compromisos del banco.

En Río Dulce, Izabal, los vecinos quedaron incomunicados dice Emilio Mendizábal, presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo de la Aldea Fronteras. Las lluvias empiezan a mermar, pero les preocupa algo:

 No contamos con un centro de salud que atienda las 24hrs., solo de 8am a 4pm y nuestra petición es que en estos días de emergencia se prolongue el horario, pues prácticamente no hay paso para Morales ni Puerto Barrios.  Los Amates y Morales fueron las áreas más afectadas.

 

Desastres: negocios para algunos

Los desastres naturales son el negocio de los políticos, no les preocupa discutir temas de prevención, dice Alejandro Maldonado, exsecretario Ejecutivo del CONRED:

“La prevención es invisible y no genera ningún aplauso ni mérito porque es invisible, mientras que la respuesta sí. A mi un presidente del Congreso me regañó porque llevé la ayuda a Coordinadoras Municipales y el quería que se les diera a los diputados del partido oficial”

Además, estos fenómenos se convierten en muchas ocasiones en una caja chica para los políticos, señala:

No cumplen con la normativa y a través de la corrupción tenemos obras de inferior calidad.

El exfuncionario cuenta una anécdota: yo tenía un amigo en negocio de estructura de concreto que me decía: “el mismo puente ya lo vendimos cuatro veces…” y lo decía con un descaro.

Y acá otro ejemplo de cómo bajo emergencias queda espacio para la corrupción: 1055 si usted dice “voy a hacer tantos metros de dragado de río” ¿quién va ir a ver si reamente sacaron esa cantidad?

Maldonado apunta a que para evitar cada año resultados como los de ahora se debe trabajar de forma conjunta en gestión integral de riesgo, reducción de la pobreza, desarrollo sostenible y cambio climático.

De acuerdo con el Banco Mundial: por cada quetzal invertido en prevención hay ahorro de 7 en la respuesta.

Al cierre de esta edición, el jueves 5 de noviembre, el conteo oficial de daños daba cuenta de: