Campur es sola una de varias las comunidades de Alta Verapaz, donde el agua aún sube en lugar de bajar después de la tormenta. Las lluvias no paran, ayer por la madrugada las Verapaces registraron aguaceros cuentan los comunitarios. Érick Cú, un líder de Campur, estima que solo ayer el nivel del agua subió 15 centímetros.

Cú, el líder comunitario, relata que desde el 5 de noviembre con las lluvias de ETA la comunidad se inundó y con IOTA la situación se complicó aún más. Hoy de unas 1 mil 200 casas y locales, que existían en la comunidad, según Cú, ya solo 25 quedan descubiertas de agua: en el lugar revientan todos los días nacimientos de agua y eso hace que el agua vaya para arriba y no para abajo.

Los retumbos siguen cada hora y esos son explosiones de nacimiento de agua que está incrementado en Campur.

Con la crecida de 15 centímetros del lunes, en la madrugada el agua creció al punto que algunas viviendas desparecieron:

Hay partes altas y bajas: en la parte más baja y que fueron las primeras viviendas que se inundaron la madrugada del jueves 05 de noviembre, tal vez tengan 200 metros de profundidad.

El comunitario dice que dentro de la cosmovisión maya a través de “los abuelos” han formulado algunas teorías:

Muchos creen que eso se quedó para siempre porque son aguas muy cristalina -son muy bonitas, es muy bonita la laguna- y lo que dicen los abuelos es que el agua quiere quedarse y como aún están reventando muchos nacimientos, entonces creen que es muy difícil que baje.

 

 

Los especialistas empiezan a hacer estudios. Miltón Santizo, presidente de la Junta Directiva del Colegio de Ingenieros, cuenta que un grupo de geólogos se prepara para visitar el área, pero todo apunta a algo:

En el subsuelo se encuentran muchos siguanes -barrancos- y estos provocan que haya agua subterránea y, hace muchos años, tenemos la teoría de que en Campur, existió una laguna o incluso mar, eso hace que el agua sea impermeable y por eso no se está consumiendo porque tenemos muchas corrientes subterráneas e incluso están cortando las montañas; por ejemplo en Semuc Champey, tenemos corrientes subterráneas bajo esas piscinas naturales y corrientes similares hay por todo ese terreno que es cástico.

Otras comunidades con el agua hasta el cuello son Laguna Chiquita, la aldea Sonté y Sanimtacá, las tres en Cobán. Ahí las calles ahora se recorren en góndolas y muchos vecinos debieron refugiarse en las montañas, cuenta Rogelio Cú, un poblador que apoya en la colecta de víveres para los vecinos habla de Sanimtacá:

La comunidad tiene como forma de un cono de helado, y la punta del helado es lo que se rellenó de agua y hoy ya no existe nada y lamentablemente si esto en 15 días no baja, esto se va a quedar como laguna igual que Campur que lejos de descender sigue en aumento.

ETA e IOTA dejaron 2.4 millones de personas afectas en todo el país, 60 muertos, 100 desparecidos, 727 mil albergados  y unas 85 mil viviendas afectadas.