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Hundimiento Villa Nueva: no hay planos de drenajes y Covial adivina dónde encontrar el problema
El ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) esperaba reparar y liberar el tramo del kilómetro 15 de la ruta al Pacífico. Las máquinas vertían concreto fluido para poder cerrar el hundimiento que hizo colapsar la ruta la semana pasada, pero las lluvias del fin de semana hicieron más grande el problema: el agujero ahora es el doble  de la apertura original. La Unidad Ejecutora de Conservación Vial (Covial) y los ingenieros a cargo esperan retomar las reparaciones el martes.
Publicado el 20 Jun 2022

Hundimiento Villa Nueva: no hay planos de drenajes y Covial adivina dónde encontrar el problema

El ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) esperaba reparar y liberar el tramo del kilómetro 15 de la ruta al Pacífico. Las máquinas vertían concreto fluido para poder cerrar el hundimiento que hizo colapsar la ruta la semana pasada, pero las lluvias del fin de semana hicieron más grande el problema: el agujero ahora es el doble  de la apertura original. La Unidad Ejecutora de Conservación Vial (Covial) y los ingenieros a cargo esperan retomar las reparaciones el martes.

El ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) esperaba reparar y liberar el tramo del kilómetro 15 de la ruta al Pacífico. Las máquinas vertían concreto fluido para poder cerrar el hundimiento que hizo colapsar la ruta la semana pasada, pero las lluvias del fin de semana hicieron más grande el problema: el agujero ahora es el doble  de la apertura original. La Unidad Ejecutora de Conservación Vial (Covial) y los ingenieros a cargo esperan retomar las reparaciones el martes.

Pero solucionar el problema es como una búsqueda a ciegas. El director de Covial, Mario Aguilar, dice que primero deben determinar cómo restaurar el colector o “los colectores” dañados porque no existen planos de la red de drenajes de Villa Nueva.

“Se trabaja en los pozos abiertos para hacer los análisis y encontrar los tubos dañados y hacer trabajos para que no ingrese agua a través de estos”.

La apuesta para detener el agua es la misma: rellenar el hundimiento. Y el CIV estima que para esa solución invertirán entre Q2 y Q3 millones, aunque los costos pueden incrementar debido a que deben elaborar estudios geológicos para saber qué ocasionó la caverna que pretenden llenar. 

«Hay confusión de si es concreto o lodocreto, pero es concreto fluido, ese tiene mayor resistencia que el concreto. El concreto fluido lleva polvo de piedra y eso lo hace más resistente y se adhiere a todas las fisuras de la caverna».

Aguilar no sabe cuánto costó el material invertido antes que las lluvias agrandaran el agujero, pero asegura que nada fue desperdicio. 

«El material no se lavó con la lluvia, está asentado porque se analizó las tuberías y no hay rastros de este. La primera parte que se rellenó llevaba más de 15 horas en curación y se necesitan 24, se vertieron mil 100 metros cúbicos de material».

La solución, sin embargo, genera escepticismo en otros: Silvio Orozco, presidente del Colegio de Ingenieros, considera que rellenar el hundimiento es solo una medida inmediata para evitar que el socavamiento se expanda, pero debe encontrarse el problema de raíz.

 «Como gremio recomendamos a las autoridades de gobierno que establezcan un sistema de gestión de mantenimiento de carreteras de tal manera que no esperemos  que sucedan este tipo de eventos».

Los trabajos de relleno se suspendieron en el hundimiento del km 15 ruta al Pacífico.

Ovidio Elías laboró como ingeniero en el mantenimiento de carreteras para el sector público y privado durante 30 años y él asegura que «no es correcto» rellenar el agujero si no han hallado aún de dónde proviene la filtración de agua. Este experto advierte que tampoco se debe utilizar concreto fluido, sino “suelo cemento” pues es un material más resistente. 

 «Si no determinan de dónde está la penetración de agua, no están haciendo nada bueno y cada metro cúbico de ese material cuesta Q2 mil, de allí no baja».

El problema no es reciente, dice el exalcalde de Villa Nueva, Edwin Escobar, quien afirma que los drenajes colapsaron por los desechos que lanzan las personas a la vez que confirma que Villa Nueva carece de planos de sus tuberías.

«Nosotros sacamos sofás, motos de agua que estaban metidas en los colectores. En ese sector, donde fue el hundimiento, encontramos a un señor que vendía cocos y tiraba la cáscara en los drenajes, a tal punto que sacamos cinco camionadas de cocos que estaban trabados. El problema es que cuando se destapa se pone presión en las tuberías y se rajan. La cantidad de agua y la velocidad con que pasa, raja las uniones de los colectores porque no están hechos para aguantar tanta presión».

Escobar refirió que no existen planos de las tuberías en Villa Nueva y si colapsaron los drenajes, fue por falta de mantenimiento. Se intentó obtener una postura con el alcalde de ese municipio Javier Gramajo, pero no fue posible por vía telefónica.

José Manuel Patzán