Un antiguo conflicto revivió el fin de semana La Antigua Guatemala:  los vendedores ambulantes y su permanencia en las calles de la ciudad colonial. El debate y cuestionamiento saltó a las redes sociales y las preguntas fueron ¿racismo? ¿desigualdad?

Las fotografías muestran a un grupo de mujeres indígenas artesanas confrontadas por la Policía Municipal y retiradas del centro turístico. ConCriterio solicitó una explicación a las autoridades, pero al cierre de la nota no respondieron. En la página de Facebook, el ayuntamiento publicó:

  • La Antigua Guatemala es Patrimonio Cultural de la Humanidad, no un mercado. Por acuerdo municipal no pueden vender en las calles.

El acuerdo en referencia data de 2007 y en el artículo 04 prohíbe:

  • La exhibición, venta y comercialización de servicios de todo tipo: artesanales, vehículos, automotores, prendas de vestir, alimentos en la vía pública -de manera fija, estacionaria o ambulantes.

En este punto los vecinos reclaman contradicciones, pues recientemente las autoridades autorizaron a los restaurantes sacar mesas para la venta al aire libre, como parte del plan de reactivación económica en plena pandemia.

Marco Ramírez, propietario de un negocio de reparación de instrumentos musicales en La Antigua, cree hay desigualdad:

“Uno de los argumentos de la municipalidad es que los vendedores ambulantes están prohibidos porque afectan la locomoción y para eso tienen un mercado, pero se contradice al colocar mesas en la vía pública. Se reactiva la economía para algunos, yo soy dueño de mi negocio y a mi no me afectan”.

Este vecino además cree que también hay racismo y cuenta una anécdota:

Hace poco tuve un incidente con un Policía Municipal, porque unas señoras estaban sentadas frente a la Iglesia de La Merced y las estaba sacando y yo le pregunté  ¿por qué las estaba retirando? y respondió que porque estaban vendiendo y las señoras ni estaban vendiendo.

Soledad Ortiz, otra vecina de esta ciudad comenta: La Antigua se ha vuelto como un mercado y necesitamos orden. Ellos deben tener un lugar específico en la plaza comercial.

 

Vendedoras ambulantes en La Antigua Guatemala. Foto: ConCriterio

Propuesta de campaña sin cumplir

Carlos García, presidente de la coordinación de Consejos Comunitarios de Desarrollan (COCODES) de La Antigua, recuerda que resolver el problema de los vendedores ambulantes y ejecutar un plan de ordenamiento comercial fue una de las promesas de alcalde, no obstante:

Aún no tenemos conocimiento de alguna estrategia que tengan para ubicar a los vendedores.

El representante de los COCODES también señala la contradicción en el reglamento y hace referencia a un caso:

Un día lunes leyeron en reunión de concejo dos solicitudes para vender atol y tostadas en la Escuela de Cristo y no dieron trámite porque argumentaron que hay un reglamento que prohíbe las ventas y el jueves de esa misma semana, autorizan hacer las pruebas de mesas de los restaurantes afuera.

La mujer de la que habla es Aura Camey, tiene 43 años, tres hijos y cinco nietos. Además, 25 años de vender refacciones en el atrio de la Iglesia Escuela de Cristo hasta que el padre ya no les permitió. Ella, desde febrero, solicitó autorización a la municipalidad, pero:

No me lo autorizaron, tengo todas las cartas que yo envié y donde ellos me niegan el permiso.

El fin de semana tanto los vendedores como lo agentes municipales denunciaron agresiones. La auxiliatura de la oficina del Procurador de Derechos Humanos en aquella localidad, no registra ninguna denuncia. Teresita Mérida, de esa oficina envió un mensaje:

“Solo hacemos el llamado a las autoridades que se respete el derecho a la igualdad que, si está autorizando a un grupo de personas, que se establezcan espacios para quienes solicitan vender en las calles”.