Transitar en la ciudad capital es un suplicio, en especial, durante las horas pico, cuando confluyen el trasporte colectivo público, el servicio escolar, estudiantes universitarios y la carga laboral diaria.

De acuerdo con datos de la municipalidad de la capital cada día recorren la ciudad 1.2 millones de vehículos: el 48% son residentes y el 52% provienen de las llamadas “ciudades dormitorio”: Mixco, Villa Nueva, San Lucas Sacatepéquez y Fraijanes son los municipios que contribuyen con la mayor cantidad de automotores que llega a la ciudad, lo cual provoca que las filas sean interminables. Las personas están en el carro incluso tres horas en recorridos que requerirían una hora.

Amílcar Montejo, Intendente Tránsito de la ciudad:

Muchas de las personas que vienen de fuera a trabajar a la ciudad, son las que provocan el congestionamiento en la ruta Interamericana-Roosevelt; Pacífico-Aguilar Batres; y otros sectores como Palencia, Aguas Caliente y las Pinulas en Carretera a El Salvador”.

Horas en el congestionamiento

Para quienes viven fuera, pero trabajan en la ciudad, el desplazamiento les roba hasta 6 horas diarias.

Jaime de la Cruz, un investigador criminal de 37 años, se mudó hace 2 años de Antigua Guatemala a Santa Catarina Pinula, pues cada año debía madrugar más para llegar a su trabajo en la zona 13:

Tenía que salir todos los días a la 4.30 de la mañana para poder llegar al trabajo a la 7 y eso se agravó después porque luego ya no llegaba a tiempo e incluso tuve que salir a las 3.45 para poder llegar. El regreso era peor y no se diga viernes, yo salía a las 5:00 pm y regresaba a veces a las 9:00, una vez llegué a las 9.40 entonces ya era demasiado.

Otra de la motivación del investigador de cambiarse de ciudad fue porque estudiaba en la Universidad y después de la jornada laboral y las horas en el tránsito ya no tenía tiempo o estaba cansado para estudiar.

 “Cuando me pasé a Santa Catarina Pinula, estaba en la oficina en zona 13 en 15 minutos y de regreso 45 minutos si mucho, pero en comparación de lo que me hacía a Antigua, eso sí era terrible”.

De la Cruz vivía en la Antigua Guatemala con sus papás y mudarse a Santa Catarina significó un gasto extra porque debe rentar una casa. Lo mismo ocurre con María Donis, una secretaria con tres hijos, que debió migrar de Villa Nueva a la zona 1 de la capital. Alquiló su casa  al sur y rentó en el Centro histórico: las tres horas para llegar a su trabajo se redujeron a 15 minutos:

Yo lo estuve analizando durante tres años debido al desgaste que significaba salir tan temprano, aparte que dejaba a mis hijos desde las 4:45 am y regresaba a las 6:30 pm. Todo ese tiempo no lo podía compartir con mis hijos y ahora sí lo hago.

Para ella el cambio es un ahorro:

Estaré ahorrando alrededor de Q2 mil 500 que era lo que invertía en gasolina, pago de parqueo, pagarle a una persona que cuidaba a mis hijos, porque hora ya se quedan en la casa e incluso a ellos les ha beneficiado porque ya no tienen que levantarse tan temprano para ir al colegio.

Tras el cambio de casa, estos trabajadores coinciden en que han ganado algo:

Salud y energía, uno rinde más y es lo que vale la pena

Cada año se suman unos 100 mil vehículos al parque vehicular en Guatemala, el crecimiento de población en la ciudad también ha provocado que la industria de desarrollo inmobiliario piense en más construcciones: para este año unos 87 proyectos de vivienda vertical han sido planificados.