Con 103 votos a favor el Congreso de la República aprobó ayer el decretó 01-2019, el cual permitirá al Organismo Ejecutivo suscribir un convenio de préstamo por US$100millones con el Banco Mundial para el proyecto Crecer Sano, un programa para combatir la desnutrición en Alta Verapaz, Chiquimula, Huehuetenango, Quiché, San Marcos, Totonicapán y Sololá.

Después de varias enmiendas, los congresistas decidieron que el órgano ejecutor será el Ministerio de Salud y no el Ministerio de Desarrollo como originalmente planteó la propuesta.

Los principales componentes de este plan son:

  • Intervenir en los cuidados primarios de salud y nutrición a madres e hijos.
  • Construir puestos de salud en las áreas de intervención y rehabilitación de centro comunitarios.
  • Adquirir equipo y suministros médicos.
  • Promover la salud, estudios y capacitaciones.
  • Mejorar el acceso a agua potable y saneamiento y,
  • Monitorear las causas de riesgo en el desarrollo de la desnutrición crónica.

El plazo del préstamo es por 33 años. La tasas de interés por comisión inicial es 0.25% sobre el monto total, además de una comisión por compromiso de 0.25%.

María Eugenia Tabush, exintegrante de la Comisión de Finanzas comentó: los intereses son muy bajos, son tasas muy blandas, son varios años de gracia y creo que Guatemala lo necesita.

Los candados para el control de los fondos no están claros

Tabush no supo responder cuál será el mecanismo para auditar el préstamo:

Yo escuché al Banco Mundial dar una plática sobre los controles y sí existen y es prácticamente imposible que se vayan fondos hacía otros destinos, pero creo que son cuestionamientos válidos.

Rudy Castañeda, vicepresidente de la Comisión de Finanzas, señaló que el propio banco establece lineamientos de control y fiscalización:

 “Osea que no hay margen de que se le de otros usos, porque todos los prestamos llevan un procedimiento, donde aparecen todos los indicadores, las metas y la forma de ejecución. Sería muy difícil pensar en que hay candados, simplemente son las normas del banco y ellos hacen su propia auditoría”

El ministro de Salud Carlos Soto reconoció que los niveles  de desnutrición en el país no han descendido, pese a los esfuerzos y la inversión en el tema. La tasa actual alcanza el 46% de desnutrición crónica.

Luis Enrique Monterroso, exministro de Salud, exsecretario de Seguridad Alimentaria, cree que las autoridades no cuentan con capacidad técnica, además que no existen datos claros de las mediciones de los programas de nutrición:

Los 91 decesos que se tienen del año pasado –por desnutrición aguda- nos dan la pauta de que hubo descuido. El 89% de los niños que murieron en el 2018 son niños menores de 24 meses y la Ventana de los Mil Días, debe estar concentrada en esas intervenciones”.

El Sistema de Seguridad Alimentaria y Nutricional, conformado por distintas instituciones, contó en 2018 con un presupuesto de Q5.1 millardos de los cuales se ejecutaron el 90 %. Esa capacidad de ejecución es otro factor cuestionable para Monterroso:

Es importante mencionar que el ministerio de Desarrollo Social únicamente alcanzó un 82.5%; el de Salud 89.3%; es decir que suena contradictorio  que se haga una solicitud financiera cuando el año anterior se dejó de ejecutar Q1 mil 500 millones en todo el plan operativo anual.

Si los tiempos  lo permiten, el actual gobierno solo podrá ejecutar el 10% del total del préstamo. El mayor desembolso se ejecutará durante la próxima administración.