El 15 de septiembre marcó la fecha cuando los diputados, en una maniobra sin precedentes enviaron al archivo los decretos 14 y 15, los cuales nacieron y en menos de 48 horas provocaron un remezón político sin precedentes. La reescritura del Código Penal, para beneficiarse a sí mismos, al mismo tiempo de extender un manto de impunidad hacia otros delitos, llevaron a los congresistas a reunirse en un día de asueto, pero la pregunta ahora es ¿será que muerto el perro se acabó la rabia? Mandar al baúl de los recuerdos el “error” –como le llaman los diputados–  ¿es suficiente?

Aquiles Faillace, empresario, constituyente y redactor de la Constitución Política de la República del año 1985 y que ahora preside la Asociación de Dignatarios de la Nación, responde a esta y otras preguntas.

Anulado el error: ¿termina todo?

La derogatoria de una ley no es un procedimiento extraordinario, lo que parece extraordinario es que, si la Corte de Constitucionalidad (CC) suspendió la sesión en la que aprobaron los decretos, entonces no existió, por eso  la sesión que realizaron el viernes 15 no tenía razón de ser. Ellos no derogaron, solo los guardaron y los enviaron al archivo.

¿Qué debilidades y amenazas enfrenta el  Congreso de la República?

Es un Congreso sin dientes, la CC los dejó incapacitados. El Congreso es un poder del Estado  y en teoría la  CC no puede mandar más que un poder del Estado.

¿Aún le quedan fortalezas al Congreso de la República?

No le queda ninguna, aunque se escarbe hasta debajo de las piedras, en este momento los diputados son los más odiados por el pueblo y se han quedado sin capacidad de poder ejercer su trabajo, solo queda un montón de gente refugiada  devengando un salario.

¿Qué relación política queda entre Congreso y Ejecutivo?

Nunca ha habido una relación entre Ejecutivo y Congreso, solo ha sido con Armando Melgar Padilla (integrante del partido oficial).

Y bajo ese análisis, ¿en qué plano queda el Presidente Jimmy Morales?

El Presidente está solo y lo dejaron abandonado, lo tienen chantajeado con reabrir el antejuicio. Realmente posición muy difícil.

Para usted,  ¿qué les llevó a retroceder en la aprobación de los decretos 14 y 15?

El miedo a la presión ciudadana.

¿Qué escenarios se pueden plantear para Guatemala tras las últimos acontecimientos políticos?

Veo un escenario parecido al del año de 1992 y 1993, viene una depuración del Congreso, un cambio de Presidente,  reformas a la Constitución y las Cortes se quedan.

¿Qué procesos seguirá esa depuración?

Tienen dos opciones, una salida buena sería que los diputados invoquen el artículo 173 de la Constitución de la República y se van a autodisolver. La mala es que se aferren al cargo y la situación llegue a 120 antejuicios, la depuración judicial y el antejuicio que incluye al Presidente.