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La población femenina en edad fértil de Guatemala, mujeres de entre 15 y 49 años, representa el 27.6%. En 2025 se agudizó un problema que hoy se ha convertido en una emergencia para quienes buscan anticonceptivos en los servicios públicos de salud.
Los sistemas están en números rojos: 7 de cada 10 mujeres no tienen acceso en este momento a métodos de planificación, debido a que, luego de cinco años, el convenio con el Fondo de Población venció en diciembre de 2024 y, un año más tarde, la revisión del nuevo acuerdo aún no concluye.
Dos anticonceptivos son los que principalmente están fuera del alcance:
- Tabletas orales diarias, desabastecidas desde julio de 2024.
- La inyección trimestral (Depoprovera).
Mirna Montenegro, directora del Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva (OSAR), explica: Estos dos métodos anticonceptivos son clave: 6 de cada 10 mujeres usan Depoprovera y 1 de cada 10 utilizan anticonceptivos orales.
Este reportero se acercó a un centro de salud en Mixco para preguntar por la inyección trimestral y, en efecto, la respuesta fue:
“Fíjese que en todo Mixco no tenemos ahorita, ni las pastillas. La única que le podemos ofrecer es la de uno y dos meses”.
Al momento de nuestra visita, en este centro de salud una señora de 39 años, con dos hijos, salía de la clínica de planificación y le consultamos:
—¿Qué se aplicó?
—La inyección mensual.
—¿Desde cuándo planifica?
—Dos años.
—¿Cómo le ha resultado?
—Bien, solo que da dolor de cabeza, ansiedad y mal humor, y me hizo subir de peso.
—¿Y esta inyección no ha faltado?
—No.
Sobre las tabletas hay desabastecimiento en los 24 departamentos del país y, para la inyección trimestral, en siete. Sí hay ampollas de 1 y 2 meses, pero la doctora Montenegro señala: Puede ser una solución, pero lo que pedimos es que las mujeres reciban información. Necesitamos un proceso de comunicación en el idioma de las mujeres para que se pueda dar este traslape.
De lo contrario, advierte que habrá consecuencias: ¿Cuál es el impacto? Un embarazo no planificado, porque la condición de las mujeres en Guatemala no es negociar un nuevo método anticonceptivo.
Nos va a tocar monitorear cuántas mujeres no tienen el derecho de planificar, y lo vamos a ver en un incremento de nacimientos. El embarazo más caro es el que no se previene.

Los sistemas están en números rojos. Información: OSAR.
Guatemala cuenta con la Ley de Acceso Universal y Equitativo de Servicios de Planificación Familiar y su Integración en el Programa Nacional de Salud Reproductiva. Además, desde 2004, la Ley de Impuestos a la Distribución de Bebidas Alcohólicas asegura fondos para la provisión de anticonceptivos.
Montenegro explica: Somos de los pocos países que tenemos un financiamiento específico para la salud reproductiva. Es el 15% del impuesto a la distribución de bebidas alcohólicas. Para 2026 se proyectan Q126 millones, de los cuales Q33 millones son para la compra de anticonceptivos.
ConCriterio preguntó durante dos días al Ministerio de Salud por qué no se renovó el contrato que provocó el desabastecimiento, pero no obtuvo respuesta.
Montenegro afirma: Faltó darle la importancia debida y por eso pasaron siete meses revisándolo.
La doctora tiene información de que, aunque tarde, se ha comprado un lote de Q12 millones en anticonceptivos con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), pero tardarán 12 semanas en ingresar al país. Para las mujeres, tres meses sin anticonceptivos es complicado y muchas van a tener un embarazo no planificado.
El Ministerio de Salud también ha autorizado a que las Direcciones Departamentales de Salud hagan sus propias compras, pero el riesgo es adquirir productos sobrevalorados. Con el Fondo de Población, la inyección trimestral cuesta Q7.35; en el mercado nacional la más barata cuesta Q20 y la más cara Q95.
Consultamos en algunas farmacias privadas y las inyecciones trimestrales oscilan entre Q155, mientras que las píldoras diarias cuestan entre Q32.30 y Q90, dependiendo de si son cajas de 28 o 21 tabletas.

