En la comunidad de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) hay expectativa e incertidumbre desde que el Juzgado Décimo Quinto anuló en definitiva la sesión del 8 de abril que impuso la reelección de Walter Mazariegos como Rector para el periodo 2026-2030. La palabra final queda en la Corte de Constitucionalidad (CC).
Ósmin Pineda, exintegrante del Consejo Superior Universitario de la USAC: Los magistrados de la CC no pueden exponerse a seguir el juego de Walter Mazariegos; están demostrados todos los errores, pero fundamentalmente que no tenía finiquito para ocupar la rectoría.
Irayda Mirtala Ruiz, arquitecta ponente del amparo que anuló la elección: la toma de posesión del nuevo rector debería ser el 1 de julio; nosotros tendríamos todo junio para corregir todos los procesos y que el Tribunal Electoral del Colegio de Arquitectos convoque a las planillas a elección.
El amparo acoge a los profesionales y docentes de arquitectura e ingeniería, eliminados de la sesión de abril. Ruiz afirma que documentaron todas las anomalías y enviaron una carta a los magistrados de la CC para que tanto Julia Rivera como José Luis Aguirre Pumay, designados por la USAC, se inhiban de conocer el caso: Hay personas que creen que la ley no es de aplicación para todos porque creen que hay una deuda política; que porque alguien nombró a otro y por eso creen que se pueden cambiar la sentencia; pero la ley debe ser igual para todos.
ConCriterio intentó hablar con integrantes del CSU pero no fue posible. Pero Pineda, que dejó el CSU en abril, después de dos años de vencimiento de su mandato, asegura que conversó con los opositores de Mazariegos y estos afirman que hay apremio en el círculo del rector.
Hay mucha preocupación en sus alfiles y mucha alegría en los pocos de la resistencia universitaria que se ha reducido a 7 y 8. La CC no puede cerrar los ojos, tiene que actuar en favor de la democracia y la justicia; si se aplica la ley, sería ilegal todo lo actuado por parte del Consejo, desde el momento en que había 20 miembros a quienes ya se nos había vencido el periodo. Yo estoy plenamente convencido de que Mazariegos va a ir a parar a la cárcel, porque es demasiado el daño que ha hecho a la universidad.
En 2025, la anterior magistratura de la CC emplazó al CSU a renovar a sus integrantes, pero Mazariegos y sus aliados desoyeron la resolución.
La comunidad universitaria considera que un mes alcanza para enmendar las ilegalidades y convocar a nuevas elecciones de cuerpos electorales y elegir al nuevo rector. Pero si el 1 de julio aún no hay sucesor, deberá asumir el decano más antiguo: Santos de Jesús Dávila, de Humanidades, un hombre que identifican cercano al rector.
Los estudiantes, profesores y profesionales ven cerca la salida de Mazariegos de la USAC, pero no de la vida política, pues se le vincula a las universidades Americana y Juan José Arévalo Bermejo, las cuales surgieron entre 2024 y 2025 y son administradas por hombres cercanos a Mazariegos. Estas ya participan en la elección de Contralor General de Cuentas:
Es el fenómeno de las universidades de garage, donde hay venta de títulos, la calidad educativa es mínima. Ahí la Comisión de Educación Superior tiene que hacer una revisión de conciencia.
Al cierre de esta nota, varios medios de comunicación informaron que la CC revocó los amparos provisionales que anulaban la reelección de Mazariegos; la magistrada Astris Lemus respondió a ConCriterio que las resoluciones aún están en trámite.

