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A tres meses de que arranque el proceso electoral, los diputados oficialistas aún no definen con qué partido buscarán la reelección tras la cancelación del Movimiento Semilla. Y la tensión de Estados Unidos con China, una sombra durante el gobierno de Bernardo Arévalo, se interpone en la decisión de vincularse con la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), el movimiento político de izquierda más antiguo del país.
ConCriterio conoció sobre la advertencia de Arévalo a los diputados: con la URNG no, porque apoya a China continental. Integrantes de la URNG, quienes declinan ser identificados en esta nota, recordaron que en 2019, cuando conversaron sobre la candidatura presidencial de la exfiscal Thelma Aldana, hubo similares condiciones: entre estas, un posicionamiento contrario a Nicaragua y Venezuela. El partido no aceptó y sus integrantes no descartan que sea una de las razones por las que el grupo Semilla tomó distancia y ahora se acerca a Somos Dignidad, un partido en formación.
Duvalier Castañón, diputado oficialista cercano al presidente Arévalo, esquiva la pregunta de si recibieron instrucciones de distanciarse de la URNG por su apoyo a China: “El presidente representa la unidad nacional y él está enfocado al gobierno. Nosotros dirigimos el proyecto político y estamos teniendo diálogos.”
El diputado asegura que conversan tanto con la URNG como con otros: “con Somos Dignidad tenemos también un diálogo bastante bueno; hay una fuerte coincidencia respecto a los principios democráticos.”
Carlos Barrios, secretario general de la URNG, confirmó: “He estado en las pláticas y negociaciones y eso quiere decir que se mantiene. Son pláticas y negociaciones, nada concretado”.
Rafael Arriaga, fundador de Somos Dignidad, destaca las “buenas relaciones con algunos integrantes de SEMILLA y URNG; y estamos en posibilidad de relaciones locales, a nivel de diversos municipios.”
Ni medio paso
Somos Dignidad superó los 30 mil afiliados y prepara las convenciones municipales para celebrar la asamblea nacional en diciembre. Los políticos creen que mientras los ojos de Estados Unidos estén en Guatemala, no hay posibilidad de estrechar la mano a la China comunista.
A inicios de la administración de Arévalo, el canciller Carlos Martínez expresó en una entrevista con la agencia Reuters que Guatemala consideraba “desarrollar lazos comerciales formales con China”. De inmediato, la bancada Todos, dirigida por el diputado Felipe Alejos, solicitó un juicio político que no se concretó pues la cancillería reafirmó su relación con Taiwán.
De qué lado estar: ¿China Popular o Taiwán?, una advertencia del Congreso
En 2024, en entrevista, el diputado Cristián Álvarez, integrante de CREO, señaló que “hay que ser agradecidos con Estados Unidos”, cuando el Congreso exhortó al gobierno de Bernardo Arévalo a “defender y reconocer la soberanía de China Taiwán”: “Estados Unidos fue un país que mostró un apoyo decidido a Guatemala. Y no solo al partido que ganó, sino a mantener la democracia y no caer en procesos antidemocráticos; entonces hay que ser agradecidos con EE.UU. y mantener una postura de su lado”.
El secretario de la URNG señala que su ideología sigue firme: “Nuestra postura ideológica mantiene una relación histórica con Cuba, China, etc. Esas relaciones van mucho más allá de lo político-partidista.”
Arriaga: “Estados Unidos apoya a Taiwán, pero se relaciona con China comercialmente y en todos los sentidos. No se puede decir que Estados Unidos esté con Taiwán y no con China; está con los dos.”
En 2022, cuatro miembros del PARLACEN, bajo la presidencia de Guillermo Daniel Ortega, reconocieron que hay “una sola China” y la admitieron como observadora del órgano centroamericano.


