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Sin investigaciones ni sanciones, el aeropuerto de Escuintla fue un canal de saqueos de millones públicos, pero con obras inconclusas e inservibles.
La Contraloría General de Cuentas (CGC) oculta la denuncia del 28 de marzo de 2025 por Q729.5 millones. En su informe anual, no documenta los hallazgos de auditoría del proyecto de la administración del presidente Alejandro Giammattei en 2022 y por el cual el Estado desembolsó, entre 2023 y 2024, Q42.2 millones, según el Sistema Nacional de Inversión Pública.
La empresa que ganó el proyecto en 2022 fue Proyecciones y Construcciones a Futuro del Sur Oriente S.A., cuyo representante es Marvin Norverto Melgar Bonilla, quien desde 2010 ha ganado con el Estado Q334 millones: Q111,01 millones bajo la administración del presidente Bernardo Arévalo, en proyectos de mantenimiento de carreteras, reparación de plantas hidroeléctricas con el Instituto Nacional de Electrificación y municipalidades y Q112,7 millones con Giammattei, incluida la remodelación del aeródromo de Escuintla.
Este proyecto quedó avanzado hasta el 70%, pero se detuvo por las irregularidades que detectaron los auditores. ConCriterio solicitó al Ministerio Público (MP) entrevistas sobre la investigación, pero no respondieron; y la Contraloría contestó que el caso está bajo control del MP.
Jorge Castellanos, presidente del Aeroclub, un grupo de empresarios que usan el aeropuerto, resienten la inhabilitación de las instalaciones desde 2022: Desde que se empezó la obra no hemos ido allí; hemos pasado por arriba y la pista se ve incompleta, pero antes estaba bien.
¿Tampoco la torre está completa?
No, en lugar de haber construido la nueva y cuando ya estuviera lista botar la antigua, la destruyeron y ya no hicieron la nueva. Lo que deberían de hacer es terminar el recapeo de la pista y abrirla; pero como está el litigio, no lo pueden hacer. La terminal aérea: si no van a haber vuelos internacionales desde ahí, no es necesario que sea tan grande; puede ser como Huehuetenango, Quetzaltenango y San Marcos.

Aeropuerto Escuintla.
ConCriterio solicitó a Comunicación Social de Comunicaciones entrevista con la ministra Norma Zea, pero no respondieron; el anterior ministro Miguel Ángel Bobadilla y la diputada Sandra Jovel trabajaron para continuar con el proyecto, pese a las denuncias; pero los esfuerzos se estancaron cuando el ministro renunció.
Fernando Suriano, viceministro de Transporte, asegura que el Estado no puede recibir la obra puesto que lo fundamental se incumplió: Porque 400 metros de la pista no cumplen con las condiciones de ingeniería: se detectó que agua brotaba de la base; además, las pruebas de la pista no dieron la resistencia necesaria. En cuanto a la torre de control, se quedó a medias, no le dieron la altura correspondiente; y la estación de los bomberos se quedó en obra gris; en cuanto a la urbanización, sí avanzó; la terminal y el muro del aeródromo están terminados.
Los vuelos privados y de turismo, así como las escuelas de instrucción, son los más afectados, nos dice el presidente del Aeroclub:
Vuelos de instrucción, unos 20 diarios; y fines de semana tenía más tráfico porque lo usaban las personas que iban a Marina del Sur y Puerto de San José; ahora tienen que usar pistas más pequeñas y es el único aeropuerto alterno de La Aurora, porque el siguiente es el Mundo Maya, pero ese está demasiado lejos (en Santa Elena, Flores en Petén). Entonces sí me ha afectado mucho que hayan cerrado San José.
Los empresarios no perciben este aeropuerto ni para carga, menos para pasajeros: trasladarlos hacia la capital puede tomar hasta 5 horas en algunos momentos. Motty Rodas, directora de la Asociación Guatemalteca de Líneas Aéreas (AGLA), que en el pasado se pronunció en contra de la construcción del proyecto: Entonces se nota que hay un problema vial que afectaría a cualquier importador y exportador; no digamos a los pasajeros.
La Hora publicó ayer que parte de los fondos del aeropuerto de Escuintla, fueron movidos a cuentas de empresas vinculadas con financistas de Giammattei, según reportes de la Intendencia de Verificación, el flujo irregular alcanzó los Q112 millones.

