En un contexto donde la motocicleta se ha consolidado como uno de los medios de transporte más utilizados en la Ciudad de Guatemala —y, al mismo tiempo, uno de los más vulnerables en términos de siniestralidad—, la Asociación de Importadores de Motocicletas (ASIM) dio un paso estratégico en su agenda de seguridad vial: entregó pintura vial especializada a la Municipalidad de Guatemala, a través de EMETRA, para reforzar la señalización horizontal de las motovías.
La donación busca intervenir aproximadamente 23 kilómetros de motovías, lo que equivale a cubrir entre tres y cuatro sectores dependiendo del tramo. La pintura entregada, según el comunicado, está diseñada para alta resistencia y alta visibilidad, dos variables críticas para la efectividad de la señalización en infraestructura compartida, especialmente en vías de alto tránsito.
EMETRA tendrá a su cargo la planificación técnica, supervisión y ejecución del proyecto de pintado, con el objetivo de asegurar el cumplimiento de estándares y reducir riesgos durante la intervención.
Este anuncio adquiere relevancia por dos razones: primero, porque coloca al sector importador de motocicletas como un actor que intenta ir más allá de la venta de unidades y accesorios, trasladando parte de su participación hacia acciones preventivas; y segundo, porque evidencia un modelo de colaboración público-privada en movilidad urbana, en un país donde los esfuerzos de ordenamiento vial suelen enfrentarse a limitaciones presupuestarias, saturación de rutas y baja cultura de cumplimiento.
ASIM informó que la iniciativa cuenta con el respaldo de 23 marcas agremiadas, entre ellas Honda, Yamaha, Suzuki, Kawasaki, BMW, Ducati, Royal Enfield, TVS, Italika y Vespa, representando de manera amplia al sector motociclista.
Las motovías fueron implementadas en la ciudad desde 2025 como carriles exclusivos o preferenciales para motocicletas con el objetivo de reducir accidentes, ordenar la circulación y mejorar la convivencia vial. Actualmente se ubican en tramos como Calzada La Paz, Calzada Atanasio Tzul y Zona 5, sumando 53.5 kilómetros.
El refuerzo de señalización apunta a efectos concretos: mejorar el cumplimiento de normas, reducir invasión de carriles y aumentar la conciencia vial tanto en motoristas como en automovilistas. “En ASIM creemos que la seguridad vial es una responsabilidad compartida”, declaró Carla Patricia Segura Sevillanos, Coordinadora de Mercadeo de ASIM, al presentar la acción como una medida directa para “proteger la vida” y promover el uso correcto de las motovías.
El mensaje final de la asociación es claro: sin corresponsabilidad ciudadana, la infraestructura por sí sola no resuelve el problema. Por eso, el reto no será únicamente pintar carriles, sino lograr que se respeten.
