Escucha la nota aquí:
Guatemala, como el mundo entero, sufre el incremento del precio de los combustibles a raíz de la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán. La volatilidad en los precios ocurrió antes, al menos tres veces en dos década, nos recuerda Édgar Guerra, defensor del usuario del transporte público, de la oficina del Procurador de Derechos Humanos:
“Ya ocurrió en el gobierno de la UNE, de Giammattei y ahora con Arévalo. El punto es ¿por qué no logran tener acciones preventivas ya que somos muy débiles y sufrimos los impactos exteriores? Y lo otro: somos un país que tiene petróleo y no ha habido, en 50 años, una iniciativa para utilizarlo para salir de las crisis. Se puede vender como crudo o empezar a construir una refinería que pueda resolver esta dependencia de los combustibles y lubricantes”.
Durante el gobierno de la UNE, el galón de gasolina y diésel llegó a Q37.7 por la recesión económica que vivió el mundo. Con Alejandro Giammattei, en el 2022, se elevó a Q42.68, a raíz de la guerra de Rusia contra Ucrania. Hoy los precios están igual: Q42.00. El 90% de las unidades de transporte incrementaron el pasaje desde ayer y el Congreso no logró acuerdos sobre el subsidio propuesto por el Ejecutivo. Aunque los diputados sí ampliaron la ayuda económica a los veteranos del Ejército y eliminaron el Impuesto Único sobre (IUSI) para viviendas.
Saúl Umaña, presidente de la Cámara de Transportistas Urbanos e Interurbanos, una gremial que nació hace 1 año con 9 empresas y 450 autobuses del área metropolitana, antes operadoras del Transurbano, justifica el aumento de 5 a Q7 el pasaje (aunque no pueden cobrarlo a través del validador): “El ajuste de Q2.00 es en efectivo”. Solo de combustible nuestras unidades requieren Q800 a Q1 mil diarios. Previo a la crisis debían disponer de menos de Q500.

Umaña: “Se tendría que dar una compensación focalizada para cada área, pero eso lleva mucho tiempo. Si se hubiera hecho algo en marzo, abril o mayo, no estuviéramos pasando lo que estamos viviendo”.
Según sus cuentas, en 2 meses, cada empresa perdió por bus Q25 mil por el alza del combustible. Cada autobús, según la ruta, traslada entre 150 y 250 pasajeros diarios. Eso también nos ha disminuido porque tenemos a la par al transporte pirata y ese tema no lo toca nadie: ni Gobernación ni la Empresa Municipal de Transporte (EMETRA). Tienen miedo.
Pero ¿por qué el usuario opta por los taxis colectivos? Cuesta lo mismo que ir en autobús y: El carrito ilegal viene, lo mete por donde puede y llega en 15 minutos: se va contra la vía, agarra extravíos y nadie les dice nada. Nosotros tenemos que ir por nuestra ruta, porque si nos salimos una sola calle ya nos ponen una multa.
El Transmetro y los TuBus, administrados por la MuniGuate, cobran Q1, pero Guerra señala: Transmetro tiene un apoyo de Q150 millones del presupuesto de ingresos y egresos de la nacional.
Desde la pandemia varias municipalidades autorizaron incrementos temporales, los cuales no se revirtieron y el usuario debe pagar Q7.

El defensor del usuario del transporte, señala que cualquier subsidio aprobado por los diputados debe considerar:
- Transparencia
- Economía
- Eficiencia
Se estima que el país cuenta con unos 24 mil 500 mil buses, el incremento al pasaje aplicado ronda entre Q2 y Q3.

