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El fin de semana, durante un evento del partido Visión y Valores (VIVA) se anunció: “hoy fue juramentada Fernanda Marroquín como secretaria política del partido VIVA, en el municipio de Masagua”.
En la cuenta de Facebook de la agrupación siguieron los comentarios:
Gladys García: ¡Masagua ya tiene alcaldesa!
Mientras, Lili Maricela: ¿y el duelo? ¿hasta dónde llega la ambición? Todos quieren vivir del Estado.
Marroquín es la viuda de Nelson Marroquín, jefe edil asesinado con tres disparos en el pecho el 6 de diciembre, en pleno desfile navideño en el municipio. Un mes después, su esposa estaba en campaña: entregaba alimentos, sillas de ruedas; en sus redes destaca la creación de programas municipales como el de apoyo a 150 adultos mayores: “hoy hace 2 años iniciamos este proyecto con mucho amor junto a mi esposo el alcalde Nelson Marroquín”.
ConCriterio intentó entrevistar a de Marroquín, ella declinó con un mensaje de texto: “… he vivido eventos sumamente conmovedores y el haber aparecido públicamente asumiendo un rol político a petición de las comunidades de mi municipio lo tomo como un proceso de sanación..”
El fin de semana, durante el mitin, expresó a periodistas locales: “el cariño y los abrazos que recibo de las personas son como que los estuviera recibiendo de mi esposo; aquí estoy por él, Dios así lo quiso”.
Armando Castillo, secretario general de VIVA, contó a ConCriterio que perfilan a Marroquín como candidata a alcaldesa de Masagua, el puesto que su esposa ganó con VAMOS: “Cuando a ella la señalan de haber pasado del duelo a la campaña, se comete un error porque ella nunca dejó de hacer campaña; ella hizo campaña con su finado esposo desde siempre. De hecho, cuando él perdió la vida, ella lo iba acompañando. Después guardó luto y las personas a las que ella les llevaba ayuda humanitaria la buscaron y le hicieron el planteamiento que debe continuar con la carrera política. Con todo el contexto yo muy cauto le dije que había que empezar a trabajar ya.
Renzo Rosal, analista político: Aquí estamos hablando de un aprovechamiento electoral burdo. Aquí hay que la temporalidad juega a favor del partido, porque si hubiera pasado más tiempo, la gente ya hubiera olvidado el asunto. Es decir, el asesinato les queda bien en los tiempos -.
No obstante, Rosal añade: “Cualquier persona tiene derecho a rehacer su vida. Inclusive, en el mundo, hay varios casos de mujeres que se hicieron en la política después de enviudar”.
Como Beningno Aquino, político filipino asesinado en 1983, cuya esposa Corazón Aquino, después se convirtió en la primera presidenta del país.
Violeta de Chamorro, en 1990, ganó la Presidencia de Nicaragua, tras el crimen de su esposo, el director del diario La Prensa, férreo opositor de la dictadura Anastasio Somoza.
Pero el analista agrega: El hecho de que sea un evento tan reciente, no ha pasado ni siquiera un semestre, en un contexto tan conservador como el guatemalteco, aquí es: “pasar el duelo” y ese tiempo no está determinado, pero la ciudadanía cuestiona que no se guarde el dolor.
Un día después del crimen de su esposo, Marroquín escribió en su Facebook: Estoy segura de que Dios hará justicia, porque ante la justicia divina nadie se puede esconder.
ConCriterio preguntó al Ministerio Público sobre el avance de las investigaciones de este crimen, pero no contestaron.

