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Trece comunidades, al norte de Escuintla, sobrevivieron a la erupción del volcán de Fuego en 2018: contaron 230 muertos y 1.7 millones de afectados. Ocho años después sortean dificultades: en cada temporada de lluvias, los vecinos quedan incomunicados o arriesgan la vida al cruzar los ríos El Jute y La Trinidad, Escuintla, para salir de sus comunidades e ir al trabajo, la escuela o al hospital.
Dora González, comerciante de 56 años, presidenta del Consejo Comunitario de Desarrollo (COCODE) de la aldea San Andrés Osuna, donde residen unos 5 mil vecinos, cuenta cómo cruzan sus nietos el río:
“Hacemos un trencito: nos ponemos agarrados de la mano y con un lazo los pasamos y cuando a veces hay una retroexcavadora ahí, se meten en el cucharón y los pasan al otro lado. Pero a veces hay pacientes de la tercera edad, enfermos y los hemos tenido que pasar a tuto”.
Desde la tragedia, los vecinos han solicitado a los tres gobiernos restaurar 12 kilómetros de carretera e instalar 2 puentes, pero el Ministerio de Comunicaciones Infraestructura y Vivienda (MICIVI) les responde que la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) debe certificar que no hay riesgo en el área.

En un documento de 2019, la CONRED declaró “alto riesgo” en las comunidades El Rancho, Don Pancho y La Trinidad y destacó: “Mientras dure la declaratoria de Alto Riesgo, no podrán desarrollarse ni promoverse proyectos públicos ni privados en el área correspondiente, excepto los que se autoricen y ejecuten para prevenir, reducir, mitigar o reparar los daños que podrían ser causados por el desastre”
Roberto Castellanos, representante del Consejo Comunitario de Santa Rosa, El Rodeo, Escuintla, cuenta:
Cuando llueve fuerte, tenemos crecidas de ríos que cortan el paso vehicular; cuando son lahares fuertes que bajan, escarban la barranca y dejan grada de 3 y 4 metros; pasan hasta 5 días, hasta que empresas privadas colaboran para rehabilitar el paso. La municipalidad de Escuintla nos ha apoyado, pero no es su competencia porque la carretera pertenece al Ministerio de Comunicaciones.
Este reportero solicitó una explicación a Comunicaciones, pero no hubo respuesta; tras el cierre de la nota la CONRED respondió que «… se está analizando la viabilidad para poder atender a las comunidades, tomando en cuenta que el área tiene una declaratoria de alto riesgo».
En tiempos de invierno, el río ya está crecido, se cierra el paso por el río El Jute y las personas desde las 3pm se quedan en los buses a esperar que baje el caudal; pasan a la 1 de la mañana a pie; otros tienen que pedir albergue debido a la falta de puentes. Para llegar del río El Jute a San Andrés Osuna, por la falta de mantenimiento del camino, son 3 o 4 horas.

Vecinos demandan infraestructura.
La primera semana de septiembre los pobladores bloquearon el paso en el kilómetro 95, Ruta Nacional 14. La petición: El puente del río El Jute, existen las bases antiguas de un puente que estuvo ahí. El puente de La Trinidad y la pavimentación de los 12 kilómetros desde El Jute a San Andrés Osuna. Es la única ruta de evacuación para salvaguardar la vida de 8 mil familias que viven en las faldas del volcán de Fuego.
Los vecinos aseguran que no están dentro del área de alto riesgo. La señora González: gracias a Dios no estamos cerca de las barrancas, por eso no nos han declarado en zona de riesgo.
Si no se les dota de infraestructura, los vecinos piden reubicación, como
ocurrió con pobladores de San José Los Lotes, a quienes se les dotó de vivienda en la colonia La Dignidad, donde residen 1 mil afectados por la erupción de 2018.
Nota del editor: 15/09-2026. Se agregó la respuesta de la CONRED que respondió después de programada la nota.

