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Hospitales privados Covid-19: antes de entrar, pase a caja a cancelar

Hospitales privados Covid-19: antes de entrar, pase a caja a cancelar

Escrito por Henry Bin

23 Jul, 2020

Hay días que los hospitales Roosevelt y San Juan de Dios no tienen camas  para atender pacientes crítico de Covid-19. Los médicos dicen que, aunque los centros están colapsados, no dejarán a quien necesite atención. Zagreb Zea, presidente de la Junta de Médicos del hospital Roosevelt:

Estamos atendiendo un promedio de 190 a 200 pacientes. Y de estos ¿cuántos son de gravedad? 95% y por eso es que no los podemos dejar ir. Aunque sea en una banca hay que ponerlos con un cilindro porque vienen desaturándose de oxígeno y no se les puede dejar ir así”.

En el sector privado las opciones son pocas, onerosas y complicadas: estos centros asistenciales también han rebasado su capacidad o sus procedimientos de ingreso son rigurosos: por ejemplo, requieren un prepago entre los Q50 mil y Q75 mil o exigen la cobertura de un seguro antes de ingresar a un paciente. Están además los hospitales que declinaron recibir estos casos.

La familia de Rosario Fonseca hizo romería por cuatro emergencias, hasta que el hospital El Pilar admitió a su primo: un hombre de 55 años e hipertenso. Debieron pagar Q50 mil, pero el costo total del tratamiento allí es de medio millón de quetzales, una suma que la familia no tiene, así que trasladaron a su familiar a otro lugar en donde por tres días de atención pagaron Q20 mil. El paciente, no obstante, se complicó y necesitó ser entubado y allí carecían del servicio. Esta familia siente impotencia:

“Se están aprovechando y el doctor explicó “nosotros no cobrábamos esto”, pero lo que pasa es que quienes distribuyen oxígeno le aumentaron y  la medicina también. Entonces se va volviendo una cadena impagable”

Andrea Molina, de 25 años, es hija del doctor Néstor Rodolfo Molina González, un pediatra que trabaja en un sanatorio privado en Escuintla y quien resultó contagiado.  Su familia salió a pedir ayuda en las redes sociales, pues la cuota de ingreso a un centro privado era de Q50 mil. Lo ingresaron, pero pronto decidieron que el médico solo estaría ahí una noche ya que la factura semanal ascendía a Q300 mil. Debieron superar sus prejuicios sobre el hospital público:

“El presupuesto para una semana era ridículo y dos, nosotros pecamos de prejuiciosos, no tomamos en cuenta que el hospital de Villa Nueva tiene profesionales capacitados en lo que cabe. Este centro está bien capacitado: tiene buenos doctores, enfermeras, servicio técnico, pero sí pecamos de prejuiciosos e ignorantes Es un hospital público… teníamos mucho miedo”.

Este doctor se recupera en Villa Nueva, mientras su hija, también contagiada de Covid-19, es atendida en su casa pues no presenta complicaciones.

El presidente de la Junta Directiva del Hospital Roosevelt se limita a hacer un comentario:

“Yo no me puedo meter a pedir que cobren menos porque eso es privado, yo abogo por lo público que es donde trabajo”.

Regulación de precios

Zulma Calderón, Defensora de la Salud de la oficina del Procurador de Derechos Humanos, sostiene que la rectoría de la Salud faculta a las autoridades deben ajustar y uniformar precios de atención. 616

“Porque estamos en un estado de calamidad, el ministerio tiene muchas herramientas para hacer esas estandarizaciones, incluso esta situación se puede comparar con una extrema calamidad o guerra en la cual lo servicios privados, si no hubiera capacidad, tendrían que abrir sus puertas”.

Al 15 de julio   la Comisión Presidencial Contra el Coronavirus (Coprecovid) reportó que de 4 mil 40 camas con las que cuenta la red hospitalaria –pública y del Seguro Social– solo el 32% está disponible, los datos refieren que  en el país hay 4 ventiladores por cada 100 mil habitantes.