Dolor de Viernes
Un día propicio para reducir la libertad. Una forma distinta de hacer lo mismo de siempre: impedir la participación electoral de aquel a quien se teme.
Publicado el 27 Mar 2026

Yo era un patojo que vivía en la Costa cuando mataron a Manuel Colom Argueta. Recuerdo a padres de compañeros míos,  amigos por razones de clase de la familia del ex alcalde capitalino, perplejos por el discurso político de Manuel. En un mitin suyo en Retalhuleu había dicho dirigiéndose a campesinos “las grandes casas, los chalets de la Calzada Las Palmas, se han construido con el sudor y la sangre de ustedes que viven en ranchos”.

Recuerdo, por las referencias alrededor mío del esfuerzo de Colom Argueta por inscribir su partido político.

No olvido a Chuz Dardón, social demócrata retalteco, vecino nuestro y seguidor de Manuel, quien participó por el Partido Revolucionario como candidato a alcalde del pueblo porque el Frente Unido de la Revolución (FUR) no había sido autorizado.

Chuz ganó la alcaldía al tiempo que Fernando Romeo Lucas ganaba la Presidencia con apoyo de Manuel Colom, a quien se le prometía a cambio la autorización legal para su partido. Chuz era muy popular en Reu. Manuel lo era mucho más a nivel nacional.

Manuel trabajaba sin descanso por montar la estructura partidaria contra la institucionalidad nacional que procuraba impedírselo. Finalmente, su terquedad prevaleció. El FUR nació a la legalidad en 1979 pero, apenas semanas después de conseguirse una plataforma legal para la candidatura presidencial de Manuel, hubo quien decidió matarlo. Al general David Cancinos, entonces jefe del Estado Mayor del Ejército y pretendiente de la Presidencia, se atribuye su muerte.

Recuerdo a mi papá compungido al momento de enterarse del crimen. Viajó como tantos miles más a la capital para acudir al entierro y recuerdo las fotografías de la legión de personas que acompañó el cortejo.

El país vivía un conflicto sangriento y la muerte de Manuel, para nadie era extraño, señalaba que la vía democrática para elegir a un gobernante no iba a prosperar. Ya habían matado también a Alberto Fuentes Mohr, otro socialista democrático a quien se le permitió crear su partido a cambio de la muerte.

Tras el asesinato de Manuel, la situación política del país aceleró su marcha al despeñadero. Muchos miembros del FUR fueron ejecutados en diferentes partes del país. La guerra empezó a ser vista como la única opción para romper con el esquema de opresión.

Chuz Dardón estaba en la sala de su casa, viendo televisión junto a su esposa, cuando entraron a balearlo. Él salvó la vida. Su esposa perdió un ojo.

En 1984, horrorizados por el salvajismo que había vivido el país, masacres, matanzas y ejecuciones por millar, los constituyentes guatemaltecos de corrientes de pensamiento tan disímiles como el Movimiento de Liberación Nacional y la Democracia Cristiana, además del la Unión del Centro Nacional, acordaron un texto que garantizaba la participación de todos.

Por primera vez en nuestra historia repúblicana, se estableció un modelo electoral que procuraba asegurar que, sin importar la corrientes de pensamiento que representaba, todo político pudiera someter su opción a las urnas. Tras firmarse los acuerdos de Paz, incluso la antigua guerrilla se convirtió en partido político y desde entonces ha electo unos pocos diputados.

Hasta que vino el triunfo electoral, inesperado y malquerido para la elite gobernante, del partido Movimiento Semilla.

En respuesta, los magistrados de la Corte de Constitucionalidad dicidieron aplicarle a ese partido la misma receta que en su momento se aplicó a Alberto Fuentes, a Manuel Colom Argueta y a sus respectivos partidos.

Aunque con diferente método, los magistrados le ofrecen lo mismo a Guatemala.

 

 

Juan Luis Font
Juan Luis Font

33 años de hacer periodismo, reportear, conducir, fundar y dirigir medios.

Sobre <a href="https://concriterio.gt/author/jlfont/" target="_self">Juan Luis Font</a>

Sobre Juan Luis Font

33 años de hacer periodismo, reportear, conducir, fundar y dirigir medios.