Pese al desgaste, aún hay guatemaltecos que confían en Arévalo

Una encuesta realizada a 4 mil 16 guatemaltecos revela el fuerte desgaste de la imagen de Bernardo Arévalo, pero también identifica un núcleo de 28.2% que todavía confía en el mandatario. Analistas explican las razones que podrían sostener ese respaldo a casi tres años de gobierno.
Publicado el 17 Sep, 2026

Escuche la nota aquí: 

 

La semana pasada, CB Global Data, consultora internacional dedicada al estudio del clima social y proyección de escenarios electorales, entrevistó a 4 mil guatemaltecos mayores de edad y de diferentes estratos sociales sobre la imagen del presidente Bernardo Arévalo. Las evaluaciones lo ubicaron como el peor líder de América Latina, con 67.3% de desaprobación.

Pero hacia el final del tercer año de gobierno hay un dato que resalta: 28.2% de los entrevistados aún confían en el mandatario.

¿Quiénes son y por qué se mantienen? ConCriterio escribió a CB Gobal Data, pero no respondió.

Juan Pablo Pira, coordinador del área de análisis estadístico y datos de encuestas de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES), tiene una interpretación:

Yo pienso que sigue estando con él la gente que en un inicio tenía confianza en su proyecto y le dio el voto. Hay quienes votaron por él en la segunda vuelta, (pero) Arévalo no necesariamente era la opción.

En el 2023, Arévalo pasó al balotaje con el desaparecido Movimiento Semilla con un 11% de los votos (654 mil sufragios) y Sandra Torres, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), obtuvo el 15% (881 mil votos). Pero Pira añade:

Hay unas subidas de popularidad inmediatamente después de que terminan las elecciones, pues es el ganador y a la gente le gusta estar con el ganador. Después, todos se van desgastando; excepto cuando hay crisis y el presidente sabe salir muy bien.

No es el caso de Arévalo: inició su gestión con el desgaste que generó la exfiscal general Consuelo Porras, una crisis que se prolongó hasta que ella concluyó su mandato en mayo. La falta de ejecución es su gran falla: al 16 de septiembre, el Ejecutivo ha usado el 58% del presupuesto y la ejecución más baja es en Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, con un 35%.

Otro golpe al Gobierno fue la fuga de 20 pandilleros del Barrio 18 en octubre de 2025; y este año, la comunidad universitaria recriminó a Arévalo su pasividad ante el fraude de la Universidad de San Carlos (USAC). Arévalo no intervino, pese a una solicitud de la bancada oficial. Para mayor escarnio, la inseguridad recrudeció con el incremento sostenido de homicidios desde mayo hasta agosto.

Lourdes Balconi, politóloga: “El informe no permite identificar quiénes son ese 28%, pueden ser quienes valoran su honestidad, comparten su propuesta, reconocen algunas acciones positivas o consideran los obstáculos que el presidente ha enfrentado. Una persona puede confiar en la integridad del presidente, pero sentirse frustrada o decepcionada por la incapacidad de resolver problemas. 

En el tercer año de gobierno de la UNE, la desaprobación alcanzó el 58.7%, según una encuesta de Vox Latina para Prensa Libre en 2011. En el mismo periodo, Otto Pérez perdió 44% de credibilidad; mientras Jimmy Morales y Alejandro Giammattei acumularon el 81% y 64% de desaprobación respectivamente, según mediciones del CIDGallup.

El analista de ASIES también destaca que un factor en la caída del presidente obedece a:

No habiendo un partido político del presidente, tampoco se está trabajando la imagen para lograr una reelección; cuando hay un partido que tiene posibilidad de reelegirse, sí se impulsa la figura del presidente. Gastar recursos en inflar la figura del presidente no tiene mucho sentido si no tienen a quién endosarle esos votos.

Ningún presidente en la última década, aún con partido político vigente, a diferencia de Arévalo, tuvo oportunidades de repetir en el poder. 

 

 

Henry Bin

Periodista