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Es esa época del año de nuevo: la Dirección General de Educación y Evaluación e Investigación Educativa (Digeduca) publicó los resultados de las pruebas de graduandos y todos quieren saber cómo le fue a su colegio. ¿Mejoró sus resultados? ¿Está entre los punteos más altos? ¿Quién ocupa el primer puesto en el ranking de colegios?

Las preguntas son válidas y es natural que padres, alumnos y docentes quieran ver progreso en su institución, pero la interrogante de fondo es si existe una mejora real en el sistema. ¿Qué pasa con aquellos establecimientos educativos cuyos alumnos no pasan de la nota mínima requerida para aprobar?

En 2017 solo 1 de cada 10 aprobó el examen de matemática mientras que 3 de 10 aprobó el de comprensión de lectura.

 

Las mejoras parecen imperceptibles. En relación al 2016, este año los resultados no aumentaron ni un punto porcentual en cada materia. Aunque la trayectoria de los resultados en los últimos años revelan que hay buenas noticias.

En 2010 la nota en lectura era de 22.3 por ciento, siete años después aumentó 10 puntos. Mientras que en matemática, hace siete años el resultado era de 5.06%, una cifra que hoy se duplicó.

Son mejoras relativas, pero no señal de una solución permanente: el 90% de graduandos aún sigue sin contar con las capacidades matemáticas indispensables para competir en el mundo laboral o universitario. La pregunta entonces es si ¿ el actual ministro de Educación, Óscar Hugo López, y el gobierno de Jimmy Morales impulsan estrategias para abordar este reto? ¿Qué políticas públicas se implementan en Educación que se traduzcan directo al aula, al docente y al estudiante?

Se ha visto un aumento en el presupuesto del Ministerio de Educación (Mineduc). En 2016 se gastó Q12.8 mil millones en funcionamiento y Q16 millones en inversión. Mientras que en 2017 eso aumentó a Q13.8 mil millones en funcionamiento (7% con relación al año anterior) y Q127 millones en inversión (695%). Pese a que el aumento en inversión fue sustancial, los montos netos siguen siendo bajos. Las operaciones del Ministerio aumentaron casi mil millones mientras que la inversión creció Q111 millones.

Y la dinámica no parece ir en camino a invertirse este año. A principios de Febrero el presidente Jimmy Morales ofreció un incremento salariar (gasto) al líder magisterial Joviel Acevedo del 15% y un bono navideño de Q2,500. Sin embargo, horas después del ministro de finanzas, Julio Héctor Estrada afirmó que el Estado no está en capacidad para pagarlo.

La escalera educativa

Hay una grada entre primaria y secundaria que evidencia una baja sustancial en el desempeño académico. Hasta 2014 la Digeduca evaluaba a estudiantes de tercero y sexto primaria, además de tercero básico y los resultados eran muy distintos a los graduandos.

La última evaluación de primaria se realizó en 2014. Fue muestral: solo evaluaron a 38 mil estudiantes en 1 mil 500 establecimientos en todo el país. Sin embargo, los resultados son los más altos del sistema. En tercero primaria el 49.9% pasa la prueba de lectura mientras que el 40.4% la de matemática. En sexto primaria el 40.4% aprueba lectura mientras que el 44.4% pasa matemática.

Años atrás, los resultados eran aún mejores. En 2008 más del 50% de estudiantes de tercero y sexto primaria superaban las pruebas de matemáticas.

Pero luego, la evaluación más reciente de tercero básico se llevó a cabo en 2013 y demuestra una baja significativa. Ese año DIGEDUCA aplicó un examen censal por lo que se examinó a 191 mil estudiantes en todo el país. Los resultados fueron desalentadores: el 15% alcanzó el logro el comprensión de lectura y el 18% en matemática.

¿Y los docentes?

El bajo rendimiento en evaluaciones estandarizadas no se limita a estudiantes. Cada año los nuevos docentes que desean optar a una plaza en el magisterio nacional deben tomar una prueba que mide sus conocimientos. Al igual que las evaluaciones de alumnos, esta prueba no es vinculante cuando sí debiera serlo. El Ministerio de Educación tan solo toma sus resultados como referente pero no es requisito para obtener una plaza.

En 2017 se examinó a 19 mil 714 postulantes y estos fueron sus resultados: la mitad aprobó la prueba de comprensión de lectura, un tercio aprobó la prueba de matemática y poco más de la mitad pasó la prueba que mide sus estrategias de enseñanza. En términos generales, los docentes nuevos no cuentan con suficiente conocimiento ni técnicas pedagógicas para dar clases.