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En 2010 Guatemala ocupaba el último lugar en participación ciudadana  en comicios electorales en  América Latina, según un estudio del  Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral.

Los resultados electorales de 2011 –un año después de la publicación- revelaron un ausentismo de 30% en las urnas.  En los comicios de 2015 la diferencia, aunque fue menor, es estrecha con 29.6%; pero hacia 2019 la cifra  se elevó en 10%: 39 % de los ciudadanos no salieron a votar.

Centro de votación Quetzaltenango. Foto: @gussi100

Segunda vuelta: mayor ausentismo

Pero el panorama en segundas vueltas, según registran las memorias electorales desde 2011 cambia significativamente: el abstencionismo incluso puede rozar el 45%.

Y las previsiones no son alentadoras: apatía política y poca confianza en el proceso son factores que pueden incidir en que los votantes sean menos en la segunda vuelta del 11 de agosto.

José David Prado, fiscal nacional de FCN-Nación:

Desde que inició este proceso ha habido mucha incertidumbre y la falta de certeza en los resultados… No se sabe quiénes son los ganadores reales, y la población lo percibe y eso genera desánimo para participar en la segunda vuelta. Si ahora vemos que hay casi 40% de abstencionismo, no quiero imaginar cuánto sería en la segunda y más con estos agravantes.

A esos aspectos coyunturales se suman los propios del ausentismo en segunda ronda, comenta Leonel Escobar, director de Inscripción de Ciudadanos y Elaboración de Padrones del Tribunal Supremo Electoral (TSE):

Las personas ya no participan en la segunda elección y esto va causando un ausentismo mayor que el de la primera vuelta. La lógica nos indica que la población está interesada en sus gobiernos municipales, no así en la candidatura para presidente y vicepresidente o bien su binomio ya salió de la contienda y las personas se abstienen de votar.

Ausentismo Irrevertible

Gustavo Berganza, director de Mirador Electoral, considera que revertir la poca participación durante el balotaje es un reto y dependerá de la dinámica de los dos candidatos:

Dependerá de qué tipo de mensajes articulen: el miedo y el entusiasmo son los más recurrentes. Si alguno puede encontrar un tema que cale en esa corriente subterránea latente de opinión pública, entonces es probable que se reactive la participación, pero si los mensajes siguen siendo etéreos, seguramente no se va a levantar el interés.

El balotaje está fijado para el domingo 11 de agosto los candidatos: Sandra Torres y Alejandro Giammattei.