Una advertencia llegó a los elementos de la Policía Nacional Civil (PNC) asignados al municipio de Guatemala. Emitida por Edwin Rolando Hicho, jefe de la oficina de Operaciones y Servicios de Seguridad Pública, Comisaría Once, la circular que envió el 3 de septiembre dice:

“…Debido al incremento en la incidencia criminal en su área, cada vez que suceda un hecho negativo -homicidio o lesiones en hechos violentos-, serán objeto de sanciones disciplinarias, en virtud de que no se ve voluntad de trabajo por parte de sus equipos”.

La carta no especifica las sanciones, pero Víctor Porras, un agente de PNC de baja y quien coordina la Asociación Orgulloso de mi PNC, cree que se trata de sanciones administrativas infundadas y fuera de ley:

El policía es ignorante de sus derechos, cuando uno llega a la institución le dan las leyes, pero nunca se estudia a fondo. En el artículo 32 de la ley orgánica establece derechos y obligaciones y dice que no se puede ser sancionado sin causa justificada., El índice criminal no es una causa justificada, es el efecto de una mala administración dentro de la PNC.

 

Carmen Rosa de León Escribano, directora del Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible (IEPADES) y exasesora del desaparecido Consejo Asesor en Seguridad, señala que es responsabilidad superior coordinar el combate a los criminales pues la PNC posee los análisis para contrarrestar esos actos.

Para mí es frustrante porque ellos hacen el trabajo en condiciones no siempre apropiadas -los lugares donde duermen no son los óptimos, tiene que poner de su dinero para movilizarse- y el fenómeno criminal no es algo que ellos puedan combatir directamente como agentes. Se requiere de análisis, planes operativos e información y prevención. Entonces me parece inaudito que los quieran sancionar porque sube la criminalidad, talvez habría que sancionar a los jefes y no al personal, porque quiere decir que no están combatiendo en forma adecuada la evolución de la criminalidad.

 

Según datos generados por Diálogos, organización que da seguimiento a la incidencia criminal en Centroamérica, al 31 de julio de este año en el municipio de Guatemala hubo 32 homicidios, poco menos de la mitad (75) en tiempo durante 2019.

Carlos Mendoza, director de la organización, señala que aún no se cuenta con datos de agosto para comprobar si hay incremento de homicidios en la capital, como apunta la circular de la PNC. No obstante, aporta datos nacionales:

Cuando empezaron los toques de queda a las 4 de la tarde y fines de semana, la tasa de homicidios se vino en picada libre, el indicador de necropsias estaba en 270 y llegó a 189, quiere decir se redujo 30% del 22 de marzo al 23 de abril. Pero se empiezan a relajar esas medidas y conforme se volvió a la movilidad empieza a subir los homicidios a nivel nacional.

Al día 1 de septiembre se nota un aumento en la cantidad de homicidios, mostraba 332 necropsias relacionadas con violencia y de hecho es un aumento del 67% respecto a un mínimo que había mostrado el indicador el 23 de abril.

ConCriterio pidió respuestas sobre esa circular a la PNC, pero al cierre de la nota no respondieron.