La metodología para elaborar este listado de colegios se ha implementado desde 2014. Su autor es el experto en innovación Benjamín Sywulka.

Los resultados de las pruebas de graduandos se presentan en dos categorías: “logro” y “no-logro”. Las evaluaciones estandarizadas se califican de forma distinta a la mayoría de exámenes. La Dirección General de Evaluación e Investigación Educativa (Digeduca) evalúa dos factores:

1) que el alumno conteste correctamente y

2) que muestre capacidad en varios niveles de dificultad. Mientras más difícil la pregunta, más vale en la nota final.

El alumno que solo responde las preguntas básicas, con seguridad, queda en la categoría de no-logro.

En estas dos categorías hay dos subcategorías: “excelente” y “satisfactorio” describen al logro y “debe mejorar” e “insatisfactorio” califican al no-logro. ConCriterio utilizó los resultados de estas cuatro categorías para producir un análisis más fino de los resultados. Este método permite saber qué tan buenos son los buenos y qué tanto necesitan mejorar los que aún se encuentran en no-logro.

Para ello, el experto Benjamín Sywulka, diseñó una matriz que le da un peso a cada categoría. La lógica detrás de la fórmula es que más alumnos en logro equivalen a un mejor colegio, pero más alumnos en “excelente” califican a un mucho mejor colegio. De la misma forma, no es tan terrible tener alumnos en “debe mejorar” como lo es en “insatisfactorio”.

Por ejemplo: dos colegios evalúan a 50 alumnos y ambos tienen 85 por ciento de logro. Sin embargo, uno de ellos tiene a 40 de esos alumnos en “excelente” mientras que el otro tan solo tiene a 35 en “excelente”. En este caso, el primero está mejor calificado.

Por otro lado, están los establecimientos donde el 100 por ciento de los estudiantes quedó en no-logro. Es mejor el colegio que tiene a más estudiantes en “debe mejorar” que en “insatisfactorio”. Por la forma como está diseñada la matriz, se penaliza más a los colegios que tiene más alumnos en “insatisfactorio”. De poco sirve que tengan a 5 en “excelente” y 5 en “debe mejorar” si tienen 40 en
“insatisfactorio”.

Los mejores colegios, según este ranking, no solo son donde más estudiantes alcanzan un “excelente”, sino donde existen menos alumnos en “insatisfactorio”. Un buen colegio es aquel donde los chicos están rodeados de compañeros que tienen similares niveles educativos porque eso significa que reciben la misma calidad educativa. Los colegios donde hay muchos en los extremos obligan a
cuestionar cómo pueden educar a alumnos tan buenos y tan deficientes en la misma aula.