Túneles, carreteras y puentes son los tres elementos que contempla un nuevo proyecto de la municipalidad de Guatemala, bajo el modelo de alianza público-privada, para presentar una alternativa de tránsito en la ciudad.  El proyecto se conoce como “Corredor Este-Oeste”: la idea es construir un paso subterráneo para conectar la zona 15 con Condado El Naranjo; son 5.6 kilómetros que reducirían en 50 por ciento el tiempo de traslado de vehículos de un lugar a otro.

La idea nace de la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional (JICA) que en 1990 vio la necesidad de construir un corredor de Este a Oeste en la ciudad capital. Hace tres años la compañía  Arcos, una desarrolladora de vivienda, decidió hacer estudios de prefactibilidad de dicha propuesta.

De acuerdo con Linda Swana, directora comercial de Arcos, se  contrató una empresa colombiana y una canadiense para que analizaran el proyecto:  Los resultados fue que sí podría ser algo interesante y que podría mejorar la calidad de vida de los guatemaltecos y lo entregamos a la Municipalidad y creemos que es un proyecto que puede ayudar a desfogar áreas como la Roosevelt, San Juan, el bulevar El Naranjo y otras áreas.

Con las alianzas privadas, dice Swana, deberán determinar la viabilidad técnica, financiera, ambiental y social.

El alcalde Ricardo Quiñónez impulsor del subterráneo publicó ayer en su cuenta de Tuiter un video promocional de los beneficios de dicho canal subterráneo:

“Un recorrido de 5.6 kilómetros que se conecta con puntos importantes de la ciudad, beneficia la circulación de 40 mil vehículos y un millón de beneficiados diariamente. Se concluyó que la mejor configuración para el corredor es un puente, carretera y doble túnel independientes por sentido”