Ubicada a 75 kilómetros de la ciudad capital la aldea El Rodeo fue uno de los sitios más afectados con la erupción del volcán de Fuego del domingo. El pueblo se convirtió en polvo. Los retumbos y la ceniza parecían normales para los habitantes de ese pequeño poblado, pero bastó que los arroyos de lava bajaran para que vivieran el terror: toda la aldea quedó bajo tierra, aún es incierta la cifra de muertos.

“Nos trae muy malos recuerdos a la memoria, es casi como que los estuviéramos viviendo en carne propia”

César González, presidente de la Asociación Unidos por el Cambray, un antiguo vecino de esos condominios en Santa Catarina Pinula, soterrados bajo una montaña de tierra en octubre 2015, parece vivir de nuevo nuevamente la tragedia… su tragedia: cuando un alud soterró 125 viviendas de la colonia y mató a 280 vecinos.

“Es bastante similar, familias totalmente afectadas, casas desaparecidas y se resume en que nosotros como seres humanos somos vulnerables a la naturaleza (…) nunca se olvida, uno queda marcado para siempre”

Tragedia en Cambray 2

Tragedia en Cambray 2

Un deslizamiento de tierra parecido ocurrió en 2005 y mató a 200 personas cuando toneladas de tierra sepultaron la aldea Panabaj en Santiago Atitlán, Sololá. Concepción Chabajay, no ha podido olvidar aquellas escenas de un pueblo bajo el lodo. Hoy 13 años después algunas familias han vuelto a edificar viviendas en su antiguo Panabaj.

“Decidieron regresar por la distancia, porque en lugar donde les dieron sitios para vivir está muy retirado y algunos no tiene posibilidades de pagar transporte.

María Angelina Gómez es una socorrista de 43 años de los cuales 16 los ha dedicado al servicio bomberil. Apoyó en las actividades de rescate en la tragedia del Cambray y hoy presta servicio en el área afectada por el volcán.

“Como rescatistas no es que nos acostumbremos, pero aprendemos a manejar muchas situaciones tal como el hecho de ver morir a las personas, pero lo más difícil es encontrar niños muertos. Es un impacto bien fuerte, cuando ocurrió lo de El Cambray yo le rogaba a Dios porque esa situación no se volviera a repetir…”

Pero ocurrió de nuevo y volverá a ocurrir si el Estado no toma medidas, dice el presidente de la Asociación del Cambray:

Hay personas que no tienen los medios para adquirir una propiedad digna y segura, no hay lugares donde habitar entonces se buscan laderas, orillas de los barrancos y eso siempre será un peligro. Se deberían crear programas sociales, no de bolsas de alimentos, sino enfocados a brindar créditos para viviendas para personas de escasos recursos para obtener vivienda digna.

Los pobladores de las faldas del volcán cuestionan la falta de acción de las autoridades. Estaban sacando a la gente cuando ya venía la lava, esto tuvo que haber sido con tiempo.