Guatemala tiene más de 15 años de rezago en la actualización de datos de la población, una de las causas que no ha permitido al país diseñar políticas tanto públicas como privadas adecuadas a las necesidades del país.

El último censo de población y vivienda que se  realizó en Guatemala  fue en 2002,  el cual reflejó una población de 11.2 millones  habitantes y, desde esa fecha, no existen datos confiables sobre  el número de personas que habitan en este país y sus condiciones.

En el Presupuesto General de Ingresos y Egresos de la Nación 2017 asignó Q246 millones, para llevar a cabo el Censo de Población y Vivienda,  sin embargo,  derivado del retraso en la actualización cartográfica, el levantado de datos se tiene previsto hasta  abril y junio de 2018.

La exsecretaria de Planificación y  Programación de la Presidencia (Segeplan), Karin Slowing,  dijo que es una vergüenza que Guatemala no cuente con datos confiables de su población, lamentó que el censo sea un tema de poca importancia para las autoridades. “Es difícil realmente establecer el alcance de las repercusiones de no tener un censo, debería tener repercusiones para los gobiernos. Aquí hay un divorcio entre la gestión de políticas públicas basada en evidencia… Si algún día queremos dejar de ser una finca tenemos que utilizar elementos técnicos para conducir el estado,” dijo.

La exsecretaria de Segleplan agregó que el censo representa  un reto  para las autoridades y  entre los principales desafíos mencionó los siguientes.

  1. Debe ser un proceso transparente,  difundir la metodología y dar más apertura para discutir la boleta.
  2. Debe definir la estrategia a seguir y avanzar en la actualización la cartografía.
  3. Debe dar acceso a toda la población, porque esto puede crear una distorsión en el conteo.

A Slowing  le preocupa que la información del censo se maneje con fines políticos ya que los resultados del mismo se obtendrían en año preelectoral: “me preocupa”, señaló “con qué calidad se manejara esa información que será clave  en 2019, pues esta reflejará la proporciones de diputados y distritos. La información saldrá en un momento muy complicado y puede ser utilizada con fines políticos”

“Si algún día queremos dejar de ser una finca tenemos que utilizar elementos técnicos para conducir el estado” Karin Slowing, exsecretaria de planificación y programación

Edgar Balsells, Jefe del área socioeconómica del Instituto de Problemas Nacionales (Ipnusac), dijo que el censo es de suma importancia para el país ya que el pais no cuenta con  indicadores relacionados con la estadística y, para él,  el Instituto Nacional de Estadística (Ine), está en “trapos de cucaracha”.

“Las mismas cuentas nacionales no son reales, los precios de referencia  que la ley de contracciones se lo recomienda… con el censo lo que se espera es por lo menos tener bien el PIB per cápita,” sugiere Balsells.

El académico estima necesario que se haga consultas técnicas con tanques de pensamiento del país, sobre la boleta con la que se realizará el levantado de datos, según él en la misma se podrían introducir otros elementos que permitan  conocer otros indicadores.

Para el levantamiento de datos el INE estima la contratación de más de 15 mil personas que se desplazarán nivel nacional.

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