El Congreso de la República conocerá mañana en su primera lectura la iniciativa 5446, la Ley de Insolvencias, la cual se propone reorganizar la deuda, el concurso y si procediera, la liquidación de activos de una empresa.

La propuesta dormía en el Organismo Legislativo, pero despierta justo en medio de esta crisis provocada por la pandemia que ha afectado a compañías que encuentran dificultades para cumplir con sus acreedores.

De acuerdo con la presentación en 2018 por María Eugenia Tabush, ponente y expidutada del partido VIVA, el objetivo de la norma está en su artículo 3:

Solucionar la insolvencia del deudor, con la creación de planes de reorganización en un proceso justo y equilibrado que brinde seguridad jurídica, estabilidad e imparcialidad. Que procure además la continuidad de la actividad económica del deudor y el cumplimiento de sus obligaciones.

Tabush se complace que la propuesta reviva:

“Yo conozco cantidad de emprendedores –jóvenes- que han hecho todo lo posible por poner un negocio y ahorita se están viendo forzados a cerrarlos y tienen deudas, habían hecho contratos de arrendamiento ¿y qué van a hacer? Entonces si esta ley pasa, ellos pueden entrar en el marco protector que da la oportunidad de salir adelante”.

¿A quiénes aplica?

  • Toda persona individual o jurídica
  • Se excluyen:
  • las obligaciones del Estado,
  • las entidades autónomas
  •  bancos, financieras, aseguradoras, reaseguradoras y otras entidades financieras sujetas a la fiscalización de la Superintendencia de Bancos.

Paul Briere, exdiputado en la pasada legislatura y firmante del dictamen favorable, dice que el contenido es positivo y ahora cobra mayor relevancia y añade que debe complementarse la ley:

Es también importante pensar las reformas a la ley de bancos que tienen dictamen positivo y todo lo que sea crecimiento económico le va hacer muy bien al país, como la ley de infraestructura vial que va a general muchos empleos.

Y aunque ve pertinente la aprobación, dice que hay que estar atentos a la discusión:

Las famosas enmiendas de curul que se presentan a última hora.

¿En qué momento se presume la insolvencia de una empresa?

La iniciativa enumera entre otros casos:

  1. Cuando el pasivo exceda al activo
  2. Cuando existan dos o más embargos por demandas al deudor
  3. Cuando una o más obligaciones lleven más de cuatro meses vencidas.
  4. Cuando el deudor o los administradores de una empresa se escondan o ausenten del domicilio o lugar principal de los negocios más de sesenta días, sin dejar un responsable o medios suficientes para cumplir con sus obligaciones.

En la exposición de motivos se explica que en la práctica se recurre a liquidar el patrimonio del deudor  y por ello este no se somete a procesos concursales.

Ante esto se contemplan dos modelos de protección según Tabush:

  • Cuando el mismo Organismo Ejecutivo solicita la ayuda e inmediatamente entra en un mecanismo de ordenamiento de sus acreedores y renegociación para darle el espacio para que puede respirar y aguante el proceso de reestructuración financiera.
  • En el caso la empresa no lo pida, los acreedores lo piden.

El artículo 7 establece que el plan de reorganización procura la recuperación parcial o total de los créditos y la continuidad de la actividad del deudor, además que propone disponer de bienes y derechos presentes y futuros. Tanto deudores como acreedores podrán proponer soluciones.