El gobierno a través del Ministerio de Educación (Mineduc) implementó mecanismos temporales para atender a los alumnos de preprimaria y primaria del sector público: guías de trabajo en la prensa escrita, clases en la radio, televisión y redes sociales del gobierno, además de continuar con la distribución de la refacción escolar a unos 3 millones de estudiantes.

Pero el Estado de Calamidad, el toque de queda y las precariedades de las comunidades más alejadas del país, imponen sus barreras para cumplir un eslogan de las autoridades sobre la cuarentena: “no son vacaciones”.

Juan Josué Chel, profesor de la Escuela Santa Clara, en Chajul, Quiché, ubicada a 253 kilómetros de la capital, es uno de miles de docentes que ha debido improvisar para que sus alumnos no retrasen su aprendizaje. El maestro vive a 80 kilómetros de la escuela y la primera semana pidió favor a quienes viajaban a Chajul que llevaran en encomienda la tarea a sus alumnos.

Una semana después, todo se complicó y sus alumnos ya no pudieron recibir sus guías:

Ya no permiten viajar: las otras comunidades por donde hay que pasar, han cerrado el paso, porque cuando empezó el toque de queda, muchas comunidades empezaron a tener otras normas, a tapar el paso de vehículos, se complicaron los viajes.

En la escuela de Chajul hay 181 alumnos, 32 a cargo del profesor Chel quien considera que las condiciones del lugar no permiten que las guías del Ministerio de Educación lleguen como lo anunciaron:

Yo trataré de preparar material para que los niños trabajen en la casa y en la escuela también.

La escuela urbana

La historia en la Escuela San Rafael La Laguna 2, en la zona 18, es diferente, el acceso a teléfonos celulares ha facilitado a una docente la interacción con sus alumnos. En la primera semana solo tenía a 28 papás en su chat, ahora suman 30. Ese es el canal para enseñar desde potencias, hasta tener dinámicas divertidas, cuenta Maribel Bonilla, la docente:

 “Nos ha funcionado bastante: la mecánica siempre ha sido por WhatsApp, les he puesto mecánicas todos los días. El lunes -aunque no se nada de inglés- les mandé una canción de buenos días y nos conectamos de 9 a 11 y ellos me tenían que mandar un audio de vuelta y mi chat se llenó. Ayer -martes- la mecánica fue que me enviaran unas fotos de donde estaban a la hora de oír las instrucciones… unos en un block, otros en una mesita según sus condiciones económicas”

Refacción Escolar

Aunque en esta escuela de la capital algunos niños usan Whatsapp para recibir sus clases, hay también otra realidad señala Bonilla:

Quién más que nosotros los maestros para saber las necesidades de nuestros alumnos y yo puedo decir que en mi salón tengo al menos 8 niños que su pobreza es extrema y que estos días deben estar pasando momentos difíciles sin tener comida y me atrevería a decir que talvez solo toman un alimento al día.

La maestra, integrante de la comisión de alimento escolar, cuenta que en el estableccimiento hay 194 niños y a la hora de entregar la bolsa de alimentos para el desayuno deberían atender a 194 papás, pero aún  buscan un mecanismo para evitar riesgo de contagio. En su escuela, por 15 días de la suspensión de clases, deben gastar Q11 mil 640 de refacción escolar pues a diario, Estado entrega Q4 por estudiante.

Pero de nuevo, las medidas por la pandemia les ponen en aprieto a las comunidades alejadas.

Delia Guas, presidenta de la Organización de Padres de Familia (OPF) de la Escuela de Aldea el Bosque, Santa Cruz Naranjo, Santa Rosa, está al tanto de la continuidad de entrega de alimentos, pero no sabe si el dinero está en las cuentas:

Como ya no hubo transporte para ir a averiguar al pueblo.

La escuela está a unos 45 minutos de la agencia bancaria, deberán buscar la manera de obtener los fondos, mientras tanto ya saben que comprarán:

2 libras de frijol, do2s paquetes de Maseca, 2 paquetes de Incaparina, 2 bolsas de fideos de 200 gramos, 1 libra de azúcar y 1 libra de arroz, valorado en Q60.

El Mineduc cuenta con 28 mil 510 Organizaciones de Padres de Familia, las cuales manejan los fondos de todos los programas de apoyo escolar.