¡No es tiempo de vacaciones! repiten constantemente las autoridades de gobierno ante la emergencia que vive Guatemala. Los maestros del sector público han debido salir a improvisar para evitar que los chicos atrasen su proceso educativo, dice Juan Josué Chel, un profesor de la Escuela Santa Clara, en Chajul, Quiché:

 “Nadie estaba preparado, pero estamos trabajando, pensando en ellos para que no se queden mucho tiempo sin clases”.

Esta crisis presenta sus propios retos para la comunidad educativa del Estado, las escuelas no cuentan con infraestructura para poder recibir educación en línea: no hay tecnología y en las áreas más alejadas del país, la situación es más dramática.

“Estamos en coordinación solo que allá en el lugar no hay señal, pero estuve mandando unos folletos, trabajos y cuentos para que ellos lo tengan y para la semana entrante ya estoy en la elaboración de otras tareas y estoy buscando una persona que se encargue de repartirlo en la escuela”

Con la suspensión de clases el docente tuvo que regresar a su aldea, que queda a 80 kilómetros de la escuela, ahora debe ingeniárselas para mandar el material de apoyo:

 “Hay unas personas que tienen vehículo y siempre ellos me hacen el favor, el sábado por la tarde estuve mandando material ¿y dónde lo entregan ellos? Lo pasan entregando con cada alumno”.

El profesor tiene a su cargo a 35 alumnos de tercer grado primaria en la escuela de Chajul, Quiché y como una encomienda ha debido enviar las tareas a sus alumnos.

En la zona 18 de esta capital la historia es diferente aunque no generalizada: acá se utiliza el correo electrónico, el Whatsapp  y solo en algunos casos debe trabajar con fotocopias, así lo cuenta la profesora Maribel Bonilla, catedrática de la escuela

Mi escuela se organizó con el personal docente y asistimos ayer a dejar guías de trabajo a una fotocopiadora cercana a la escuela. Otras hemos manejado los grupos de Whatsapp o los correos electrónicos y por ahí se envió tarea para dos semanas.

La maestra tiene 33 alumnos de los cuales a 28 les envía material por medios tecnológicos, con 05 que no tienen acceso debe dejar material impreso en la fotocopiadora. En su escuela, aunque el Ministerio de Educación tiene guías de trabajo diseñadas, decidieron que cada maestro elaboraría las propias según sus contenidos.

Doris Castillo, maestra de la Escuela Puerto Rico en la zona 12, comenta:

Se les está dando tareas dirigidas que están en línea en la plataforma del Mineduc en la sección “padres de familia” y ahí pueden descargar las guías de acuerdo con el grado y también pueden pasar a las departamentales recogiéndolas. 

En su caso comenta que los trabajos durante este tiempo serán evaluados en clase hasta que se deponga la medida.

Para los docentes es fundamental el apoyo de los papás para evita que los chicos pierdan el tiempo, sin embargo, la maestra Bonilla, expresa:

 “Los papás juegan un papel muy importante, pero creo que el niño cuando está en casa no ve en papá la figura del maestro, entonces no es igual el aprendizaje”.

En lo privado es diferente, con sus capacidades instaladas algunos colegios habían previsto que quizá era necesario mudar sus aulas a lo virtual.

En el Instituto Guatemalteco Americano (IGA), por ejemplo: hoy los alumnos recibirán clases de 8 am a 11.15 am, con periodos de 35 minutos cada curso y con recesos de 15 minutos entre cada clase.

Nicol Estrada, es una alumna de cuarto bachillerato de ese colegio y cuenta:

 “Hoy solo fueron plataformas, ahora mañana dijeron que se van a empezar con las clases en vivo, entonces a las 8am tengo mi primer curso inglés en directo y la maestra va a estar en video llamada con todos los alumnos”

Las autoridades del Mineduc aún no han informado a la comunidad educativa cómo se repondrá el tiempo de suspensión de actividades para completar los 200 días de clases.