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La Casa Intermedia de la Secretaría de Bienestar Social (SBS) ha recibido a sus primeros 36 inquilinos: se trata de un centro de privación de libertad con un régimen semiabierto, lo cual significa que los jóvenes condenados por haber cometido delitos podrán salir a las calles a trabajar o estudiar y por las tardes regresar al centro para continuar con el cumplimiento de su sanción.

El proyecto busca desfogar los correccionales y brindar nuevas oportunidades a los chicos en conflicto con la ley penal. Quienes tienen oportunidad de optar a este sistema son aquellos jóvenes que han demostrado a través de un perfilamiento que tiene avances comprobables para adaptarse socialmente: sin importar el delito por el cual hayan sido condenados.

Verónica Galicia, Jueza de Ejecución de Medidas para Menores en Conflicto con la Ley:

No se está viendo el delito, ellos ya tienen una sentencia y fueron juzgados; en esta fase lo que nos interesa es el ser humano, las historia las analizamos para ayudarlos: en la casa va encontrar muchachos que han cometido asesinatos o extorsiones; pero lo que nos interesa es la persona en sí.

Mayor libertad

De acuerdo con Galicia, actualmente los jóvenes en los correccionales “viven en un encierro total”: solo salen dos horas a la semana al patio y la Casa Intermedia les da otras oportunidades.

Todo es una perfilación, vienen a los juzgados y el equipo técnico del Organismo Judicial les hace un análisis, para establecer los avances personales que van teniendo. Y con base a que no sean un peligro para la sociedad, pueden optar a ingresar a Casa Intermedia: con puertas abiertas por todos lados, sin grilletes, no hay rejas ni en las ventanas; el que se quiere escapar se va, pero no se van porque precisamente por eso fueron seleccionados para una semilibertad.

La jueza señala que confían en que no habrá fugaz debido a la selección de los chicos. De darse este caso señala solo complicarán su situación y en su momento serán reconducidos.

Otto Argueta, Sociólogo y experto en pandillas, considera que estos modelos han funcionado en otros países, sin embargo, duda sobre su funcionamiento en Guatemala, por el contexto nacional:

La pregunta es si olvidaron ese ambiente.  Entonces ¿hasta qué punto por un mecanismo judicial puede alejar a un joven de una actividad delincuencial? y, en estos casos la delincuencia es una oportunidad de vida; están ahí metidos porque no tienen otra oportunidad: afuera no hay programas de rehabilitación o algo que ofrezcan algo honesto pero viable; pues van a volver a hacer lo que hacían antes.

La iglesia papel fundamental

Agustín Coyoy un expandillero considera que el apoyo de los grupos sociales como la iglesias incide de gran manera en la reinserción de los jóvenes, pero señala que lo fundamental es alejarlo del entorno que lo vulnera:

Para que puedan cambiar hay que moverlos del territorio donde estuvieron delinquiendo y debe haber apoyo de la iglesia para alejarlos de las antiguas amistades y actividades.

Recientemente la jueza Galicia, otorgó la libertad asistida a un joven de 19 años condenado por asesinato. Él obtuvo un empleo en una corporación de prestigio, pero:

Este chico no puede regresar a su entorno con su familia, porque el hecho de que haya dejado las pandillas es como una sentencia de muerte.  Entonces mientras que el patrono le empieza a dar su sueldo la embajada de EE.UU le dará una cantidad dinero para que él alquile un cuarto, pueda comer e ir a su trabajo.

Casa intermedia está ubicada en San José Pinula y tiene capacidad para 60 jóvenes quienes deberán pasar por tres fases:

  1. observación  
  2. diagnóstico y formación laboral  
  3. empleabilidad fuera del centro.