El 29 de agosto arrancó el Tour de Francia, el principal evento de ciclismo internacional que culminará el 20 de septiembre. La competencia se lleva a cabo bajo nuevos brotes de Covid-19 que afectan a varias regiones de aquel país, que suma 30 mil 900 muertos y 381 mil contagios.

Paralelo a esas justas, Guatemala prepara la 60 edición de la Vuelta Ciclística, una tradición del país y que a su paso, reúne a miles de seguidores y ahí se enciende el temor las autoridades locales: no quieren aglomeración de personas.

Totonicapán es el primer departamento en cercar el pasó a los ciclistas: en reunión de Concejo el 02 de septiembre se acordó “suspender la 60 edición de la Vuelta Ciclística”. La decisión municipal fue acuerpada por el Comité de Operaciones de Emergencia el cual está integrado, entre otros, por alcaldes comunales de los 48 cantones.

El evento está previsto del 23 al 1 de noviembre. Stuard Rodríguez, presidente de Federación de Ciclismo, señala que no todo está escrito y que se está privilegiando la salud:

Tenemos el compromiso de que si hay un rebrote o si hay problemas, la vuelta se cancela.

No obstante en la planeación se toman todas las medidas de prevención pertinentes, ente las cuales menciona:

No vamos a llegar a las comunidades, nos quedamos afuera y tampoco vamos a salir de ellos. Vamos a salir a media carretera, no vamos a tener gente, habrá un kilómetro con valla para evitar el paso de la gente. El ganador subirá al podio solo, recibe el premio y se va.  

Rodríguez reacciona ante la resolución de Totonicapán y dice que no se sienten aludidos pues no estarán en las comunidades y añade que cuentan con protocolos de higiene y limpieza de la Federación de Ciclismo, Coprecovid y el Tour de Francia:

“El Tour de Francia se ha desarrollado sin inconvenientes y con esos mismos protocolos esperamos que se lleve a cabo la 60 edición”.

Édwin Asturias, director del Comisión Presidencial Contra el Coronavirus (Coprecovid) admite que siempre existirá riesgo de un repunte, no obstante, dice que los organizadores presentaron un plan con ajustes internacionales:

Hay todo un protocolo diseñado para que el médico de la vuelta ciclística tenga un control sobre los equipos. Los competidores, a donde lleguen, deberán estar en una burbuja, ahí comerán y se hospedarán de manera que se evite el contacto entre ciclistas y está claro que no debe haber contacto con espectadores.

Guatemala espera la participación de entre 22 y 27 equipos internacionales, cada uno lo integran 09 personas: 6 ciclistas, un entrenador, un masajista y un delegado. Todos deberán hacer una prueba PCR para descartar coronavirus: si hay dos positivos se retira al equipo completo.

¿A qué municipios llegarán y a cuáles no? No está claro dice el presidente de la Federación

Todavía no lo sabemos; anda la comisión técnica observando tenemos la seguridad del pelotón y las comunidades, aunque sí queremos tener las características de una vuelta como “la etapa reyna”.

Marvin de León, director de la Asociación Nacional de Municipalidades (ANAM),  dijo que coordinarán acciones con la Federación para no arriesgar al contagio a los seguidores del evento:

Para poder encontrar puntos en común que sean la partida, para desarrollar la carrera sin problemas porque es “la fiesta del pueblo”. Es ese deporte que no se le cobra a nadie y que se convierte en una alegría.

Pero además para evitar el cierre de las puertas de los municipios como lo hizo  Totonicapán, dice el director de la ANAM:

Van a decir: vamos para allá y resulta que 15 días antes de la carrera dicen los puntos y eso les va a perjudicar.

La Vuelta Ciclística acostumbra cerrar en la capital el 1 de noviembre ante la mirada de miles de espectadores. Este año no se define el lugar dice Rodríguez:

Pueden cambiar muchas cosas todavía, si vemos que podemos atraer mucha gente, lo haremos a en un lugar apartado del público.

En 2019 este evento costó al Estado unos Q2 millones. Este año el costo será más alto.