El Coronavirus llegó a dividir a San Ildefonso Ixtahuacán, un municipio de Huehuetenango, donde habitan unas 35 mil personas: las comunidades se confrontan con los habitantes de la cabecera municipal

¿La razón? Las medidas de prevención del Covid-19 implementadas por el gobierno local y central.

Hay quienes consideran más letal atentar contra su economía que proteger su salud, esos vecinos rechazan que se regule los días de mercado cuando logran ganar algunos centavos para sostener a sus familias, ese fue el detonante de este conflicto, que ha llegado incluso a intentos de linchamientos a las autoridades.

Las amenazas, cuenta Miguel Maldonado, miembro de la Unidad para la Prevención Comunitaria de la Violencia (Cocopre) del Consejo Comunitario de Desarrollo (Cocode), provienen de grupos comunitarios rurales que amedrentaron al alcalde y quien, según él, cedió y ahora todo ha vuelto a la normalidad a excepción de cuando arranca el toque de queda.

Es complacencia de caprichos de la autoridad municipal que se inclinó a la petición de los vecinos del área rural para que se realicen los mercados con normalidad. Entonces ya es incontrolable la afluencia de personas del área rural al área urbana. La pena que tenemos es que haya quienes hayan ido a México y si vienen a hacer mercado acá, pueden contagiar a varios. Y el alcalde ya no puedo controlar todo esto.

El integrante del Cocode dice que pedirán al gobierno central tomar el control porque:

“Estamos abandonados, no hay PNC ni soldados en el municipio, para nosotros es importante la presencia del aparato de seguridad”

Un vecino del lugar quien colabora con las medidas de prevención y con patrullajes, a falta de la seguridad pública y, quien por la tensión en municipio prefirió reservar su identidad, dijo que escuchó que derivado del conflicto, el jefe edil no está cómodo en el cargo:

“Cuando se le preguntó qué iba a hacer respondió: que él no era capaz de dirigir y que en la campaña era diferente y que no pensó que iba a ser dan duro”

El comunitario cuenta que previo a la Semana Santa, los opositores tuvieron una acalorada discusión con el alcalde auxiliar y miembros del Cocode y en ella hubo amenazas de quemarlos. Esa no fue la única vez y quizá esto motivó al jefe edil decidió a dejarles el control de las acciones en San Ildefonso Ixtahuacán:

“Y el sábado en la tarde en otra comunidad, llamada Bella Vista, habían Cocodes de Polajá y Siete Caminos, amenazaron con quemar a la gente y al alcalde y otras comunidades que dijeron que iban a bajar con “cuervo de chivo” a agredirnos y entonces decidimos dejar todo ahí, porque ya estábamos fumigando, se proporcionaba alcohol, se les estaba midiendo la temperatura, a los que venían de México se les mandaba al centro de salud para que los pusieran en cuarentena, pero decidimos dejar todo ahí”.

ConCriterio intentó ubicar los líderes de las otras comunidades, pero al cierre de esta nota no fue posible. Elías Ortiz Andrés, alcalde de la localidad, respondió que la molestia fue provocada por no permitir visitantes externos, una decisión que fue gubernamental. Esa disposición fue depuesta, dijo, y así se solucionó el conflicto.