El cierre temporal del hospital provisional Parque de la Industria, que rebasó su capacidad de atención, repercutirá en los hospitales de Villa Nueva, Roosevelt y San Juan de Dios. Los directores de estos centros alertan que también están llegando al límite por falta de personal, camas e insumos.

Las autoridades del ministerio de Salud explicaron que los nuevos pacientes que requieran atención a las puertas del Parque de la Industria serán remitidos a otros nosocomios.

Gabriel Gómez de 36 años y empleado bancario. Es un caso positivo de Covid-19 y desde el 30 de agosto último debió esperar 14 horas en una silla de la emergencia del hospital Nacional de Villa Nueva mientras los médicos encontraban una cama para atenderlo. Su estado es crítico pues padece lupus, así que debió recibir oxígeno acomodado en un sillón. En esa espera supo que no hay camas disponibles para cuidados intensivos, las cuales se desocupan cuando alguien mejora o cuando el paciente fallece.

La directora de ese hospital, Melisa Estrada, está preocupada de lo que sucederá en los próximos días. El personal hace inventario de medicamentos para medir la capacidad para atender a los pacientes que reciban del Parque de la Industria.

“Nos vamos a ver afectados definitivamente porque los pacientes que no reciban en el Parque de la Industria no los van a enviar a nosotros –Hospital de Villa Nueva– al San Juan y Roosevelt. Tengo los intensivos llenos y los ventiladores ocupados. Tenemos la emergencia llena porque vienen de todos lados referidos de la red nacional de hospitales e incluso de hospitales privados”.

La médica cuenta que, al igual que lo hizo el Parque de la Industria antes de colapsar, han debido llamar a otros hospitales para hacer préstamo de medicamentos para tratar el virus. Se preocupa ante el incremento de pacientes con padecimientos renales.

“Los porcentajes de abastecimiento están bajos, lo que antes usábamos en tres semanas ahora se consume en una. No solo faltan medicamentos, sino material quirúrgico, hemos triplicado la cantidad de hemodiálisis para pacientes renales porque en el Parque de la Industria no tienen los equipos para esos tratamientos, entonces nosotros los hemos recibido desde antes”. 

En el hospital provisional del Parque de la Industria por ahora no se atenderá más pacientes debido a la falta de camas e insumos.

El director del hospital San Juan de Dios, Gerardo Hernández, cuenta la misma historia: están al límite y no hay precedente de cómo consumen ahora los medicamentos clave contra el Covid-19: lo  que antes abastecía un cuatrimestre, ahora se va en una semana.   

“El área más golpeada es el primer nivel donde está la emergencia, está diseñada para 30 camas pero hay hasta 60 pacientes. Tenemos 19 niños en el área pediátrica, 3 de ellos con oxígeno y 5 mujeres embarazadas. Antes habían 84 camas y luego 101, así se abren más espacios y llegan más pacientes hasta llegar a tener 300 en una semana”.

Marco Barrientos, director del hospital Roosevelt, aún tienen medicamentos, pero no más capacidad de atención por espacio y personal. 

“Nosotros ya hemos llegado a nuestro límite, porque estamos atendiendo a todas las morbilidades del país. El hospital está lleno, está topado por casos Covid. Tal vez en post operados con covid tenemos unas camas, pero si esto empieza acrecentarse y no hay medidas que frenen esta situación, no vamos poder hacer mayor cosa, todo tiene un límite en cuanto capacidad”.

El camino que les queda a los pacientes es el que siguió Gustavo Sactic, un hombre de 70 años. No acudió a vacunarse, pues dudaba de la vacuna. Hoy se recupera de las secuelas de la enfermedad en su vivienda, mientras su familia busca la manera de pagar Q165 mil por los cuidados que recibió durante 21 días en un hospital privado en la ciudad de Guatemala.