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En junio pasado la noticia más destacada de México y Centroamérica fue:

“México comienza a implementar sus compromisos con Estados Unidos para controlar la migración y evitar los aranceles. El secretario de relaciones exteriores, Marcelo Ebrard afirmó que desde hoy empieza el despliegue de los 6 mil efectivos de la Guardia Nacional”.

Dos meses después de la llegada de los efectivos militares a  la frontera con Guatemala, los traficantes de personas, conocidos como “coyotes” empiezan a sentir los efectos de la presencia policial en la ruta de las migraciones.

ConCriterio consultó con tres “coyotes” sobre los viajes que ofrecen y los tres coinciden en algo:

  “Está un poco más difícil, pero de que se pasa se pasa”

Ante los controles,  toman sus propias precauciones y elevan los costos: algunos han detenido los viajes por un tiempo. Así lo dice uno de los operadores del área de Quiché:

 “Ahorita no tengo viajes para adultos, solo si llevan niños. ¿Y desde cuándo llevan adultos? Desde hace dos meses, ¿y por qué razón están parados los viajes? Porque cuesta un poco más ahora.

En aquel departamento los servicios del Coyote se ofrecen en las radios comunitarias:

“Atención mucha atención: gran oportunidad de viajar a los Estados Unidos. Viaje especial, llevamos menores de edad y adultos a todos los Estados a buen precio”

Algunos traficantes de personas  prefieren trabajar solo con menores de edad, acompañados con un adulto, pues dicen que es un viaje más efectivo. En este caso el niño y el adulto son entregados a la policía de inmigración de los Estados Unidos.

 “Si usted va con un menor de edad él sería su boleto de entrada y se busca que los reciba un familiar en Estados Unidos;  y usted pasa, porque se busca una excusa de por qué usted va viajando”.

Afirman que hay más controles de la policía de inmigración pero tienen bien definidas sus estrategias  para burlarlos y no lo hacen solos:

 “Los agentes estadounidenses ahí  están trabajando pero como le pagamos cuota a la mafia nos mantienen informados”.

Debido a que hay más controles, el tiempo de llegada a los Estados Unidos se prolonga porque deben permanecer refugiados en casas, bodegas o establos  mientras se aleja la policía de inmigración. Otra cosa, los costos se han elevado, hace un mes ConCriterio consultó con un coyote que ofrecía el viaje a Q60 mil y hoy: 

 “Hay dos precios: uno de Q70 mil en que se camina de una a dos noches y otro de Q95 mil que se camina de 15 minutos a una hora”.

Otro de los coyotes ofrece un viaje “especial”  por aire y con credenciales mexicanas:

“Cuesta Q90 mil se va en avión por Tuxtla hasta ciudad Juárez, de ahí solo se camina 5 minutos y se llega a Paso Texas, y luego a nuevo México donde nos llegan a traer”.

Las estadísticas del Instituto de Migración reflejan un incremento en el número de deportados de Estados Unidos a Guatemala: a julio 2017  se habían repatriado a 16 mil ciudadanos, en los mismos meses de 2018, 30 mil y este año suman 33 mil deportados.