A pesar de que los cielos de Guatemala están cerrados para la navegación aérea, hay excepciones: los aviones de deportados de Estados Unidos y los vuelos humanitarios que regresan a casa a cientos de guatemaltecos que quedaron varados en distintas ciudades del mundo.

El Instituto Guatemalteco de Migración en estos dos meses de cuarentena reporta 2 mil 110 connacionales retornados al país. Mientras el Ministerio de Relaciones Exteriores  registra el regreso de 1 mil 593 ciudadanos que quedaron atrapados entre otros píses en España, Estados Unidos, República Dominica y Perú.

Evelyn Chacón, una  directora forestal, junto con su esposo fueron de los guatemaltecos que quedaron confinados en el extranjero. Esta semana cumplen  un mes de haber vuelto a casa, luego de la coordinación del Gobierno y la generosidad de la Iglesia de Jesucristo de  los Santos de los Últimos Días, que cubrió el costo del avión.

Ya en suelo guatemalteco estos fueron los protocolos que siguió:

 “Cuando aterrizamos en Guatemala, el Ministerio de Salud subió, nos tomaron la temperatura, no pasaron formularios de Salud y Migración. No entramos a las instalaciones del aeropuerto porque habían cerrado, pues dos días antes habían ingresado migrantes y habían detectado casos positivos. Entonces todo lo hicieron en la pista”.

La entrevistada cuenta que las autoridades querían asegurarse de tener la información pertinente del pasajero, por si era necesario algún seguimiento. En su caso estuvo fuera 38 días y aunque no presentó síntomas hubo recomendaciones:

Guardar cuarentena, que si entrabamos a nuestra casa y que si estaban nuestros hijos, ellos también quedaban en aislamiento. Que cualquier síntoma nos comunicáramos y que nos iban a estar monitoreando.

Hasta el miércoles, el Ministerio de Salud reportó el contagio de 102 deportados.

Alejandra Mena, vocera del Instituto Guatemalteco de Migración:

“Tenemos la atención directa en el Centro de Recepción de Retornados en la Fuerza Área Guatemalteca. Al llegar estar personas, el Ministerio de Salud realiza el control sanitario antes de que bajen del avión, luego se realiza el control migratorio y posteriormente son trasladados al albergue en el Ramiro de León Carpio o un centro habilitado en un hotel de la zona 1”

Un migrante entrevistado por ConCriterio, cree que fue en uno de estos albergues donde se contagió de Coronavirus. Hoy ha superado la enfermedad.

“Yo me contagié en Ramiro de León Carpio. Estuve unos días en Tapachula, ahí me hicieron una prueba y estaba bien, luego me trasladan al otro centro y ahí ya di positivo”

Carlos Cumes, un joven migrante de 19 años, que por temor al virus se entregó a la policía en EE.UU para regresar a Guatemala, también pasó por los albergues, aunque corrió con mejor suerte: no fue contagiado.

En Estados Unidos le realizaron la prueba, en Guatemala lo más que hicieron fue tomarle la temperatura. Él fue de los deportados que debió dormir en el aeropuerto La Aurora:

“Ahí solo dormí una noche y luego me trasladaron a un albergue ¿y en el albergue cuántos días pasaste? 5 días”.

Pasado los 5 días estaba entusiasmado de volver a casa, en Santa Catarina Palopó, Sololá, pero no se imaginaba que la pesadilla aún no terminaba:

A Sololá me fue a traer una ambulancia de mi pueblo: los médicos llevaban su traje especial y eso quizá alarmó a la gente.

Las personas del pueblo lo querían linchar y tuvo que ser auxiliado por la policía y nuevamente fue puesto en cuarentena por 15 días más y tuvo que pasar por dos pruebas de Covid-19, hoy ha vuelto con su familia.