El 11 de mayo fue la última vez que se vio al expresidente Otto Pérez Molina por los tribunales: llegó a la sala de audiencias del juez Miguel Ángel Gálvez para pedir arresto domiciliar por temor a contagiarse de Covid-19. El juez negó la petición.

El 1 de julio, de nuevo, fue noticia cuando falleció su mamá y el expresidente obtuvo un permiso para asistir al funeral:

“Los jueces de Tribunal B de Mayor Riesgo le otorgaron un permiso especial a Pérez Molina para que pudiera salir de la cárcel de Mariscal Zavala…”

El expresidente, que insiste e insiste en solicitar salir de la cárcel, tiene nueve meses de haber dejado su celda. Los reportes del Sistema Penitenciario indican que Pérez Molina fue llevado al Centro Médico Militar desde el 20 de octubre de 2019 y allí está desde entonces. Presidios solo responde que es por temas de salud.

Centro Médico no responde

ConCriterio buscó al director del Centro Médico Militar para conocer el cuadro clínico del exmandatario, pero en el hospital refirieron la consulta con el vocero del Ejército. Juan Carlos de Paz, director de prensa del ministerio de la Defensa, respondió:

“El señor expresidente causó baja del Ejército por haber cumplido su tiempo de servicio y entonces ya no es parte de la institución. Y como es privado de libertad entonces debe ser el Sistema Penitenciario. ¿Independientemente de que él esté en el Hospital Militar? Él está ahí por su condición de jubilado y está ahí por su estado de salud pero no es algo que debamos informar”.

También ConCriterio consultó al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) donde respondieron que la última solicitud de evaluación ingresó el pasado 16 de julio. En su expediente, el exmandatario, de 67 años, cuenta 36 peritajes, de los cuales 30 son evaluaciones médicas, 4  odontológicas y 1 psicológica. Además de una sobrerevisión al expediente médico.

César Calderón, abogado de Pérez Molina:

No ha estado ese tiempo corrido en el hospital. A veces está en Mariscal Zavala, la última vez se le dijo al juez que hiciera lo que quisiera y lo mandó a la cárcel y tuvo una complicación con una infección, pero el problema cardíaco es lo de fondo y es para toda la vida y esa condición jamás va a desaparecer, independiente de otras enfermedades que ha tenido por lo que han necesitado varias cirugías.

Once cambian cárcel por hospital

Los datos del Sistema Penitenciario señalan que 11 reclusos dejaron la celda del Mariscal Zavala por una cama del Centro Médico Militar. Entre ellos el exjefe del Estado Mayor del Ejército,   Benedicto Lucas de 87 años, condenado en 2019 a 58 años por la desaparición y muerte de Marco Antonio Molina Theissen.

Alfonso Lucas Cerna, hijo y abogado  del militar retirado comenta que su papá tiene casi tres años de estar internado:

Ha presentado un cuadro médico de una fístula perianal, él tiene que ser sometido a varias cirugías, pero el especialista que lo trataba fue asesinado y no se ha encontrado en el Centro Médico Militar para que pueda tratarlo. Y no se le puede sacar de ahí porque eso podría derivar en complicaciones serias.

Lucas García está procesado en dos casos más, acusado de crímenes durante la guerra. En ese centro también estuvo hospitalizado en cumplimiento de condena el excoronel fallecido Byron Lima Estrada condenado a 20 años de prisión por complicidad en la ejecución de Monseñor Juan José Gerardi. Nery Rodenas, de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado cree que hay cierto privilegio y patrón de excarcelación por enfermedad:

“Y no solamente de altos mandos sino que toda persona que tenga dinero para pagar médicos y hospitales, que tienen influencia y poder”.