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El proyecto de presupuesto 2020 ya cuenta con dictamen favorable de la Comisión de Finanzas por Q89.7 millardos. El Congreso de la República tiene hasta el 31 de noviembre para su aprobación o improbación.

En el camino empiezan a surgir opositores a ciertas disposiciones, como por ejemplo: que el Ministerio de Salud y el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) den prioridad a la compra o adquisición de medicinas a través de convenios con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y agencias del Naciones Unidas (ONU) como la Oficina la ONU para Proyectos (UNOPS).

Aunque el mecanismo ha sido promovido como un ejercicio de transparencia y calidad del gasto, el diputado Luis Hernández Azmitia, quien no logró su reelección, anunció que dará batalla para que el Estado no continúe la compra de medicamentos con la UNOPS:

La calidad de los medicamentos comprado por UNOPS no se ha mejorado, ni tampoco los precios y que esté en el dictamen es muy cuestionable y lo vamos a discutir en el pleno y yo me voy a oponer.

Oposición

En 2016, la Junta Directiva (JD) del IGSS solicitó la asistencia técnica de las Naciones Unidas para mejorar la calidad y la transparencia en los procesos de compra. El apoyo se da desde dicho año mediante un acuerdo que culminará en 2021 y a cuya prórroga se opone Hernández Azmitia.

El ahorro habría que evaluarlo porque eso puede repercutir en la calidad que también es algo que muchos de los afiliados han cuestionado y hoy por hoy no se llega a la totalidad de medicinas que se requieren. Y los medicamentos no están teniendo el efecto terapéutico, entonces tenemos que evaluar si ese es el camino que queremos seguir.

En comunicaciones oficiales el IGSS destacó a julio de este año que el convenio con el organismo internacional permitió el ahorro en 54.8% licitaciones para compra de medicamentos. UNOPS, por su parte, compartió que en cuatro eventos de compra el ahorro fue de Q1.2 millardos.

Contrapunto

No es nuevo que Hernández Azmitia muestre su oposición a este mecanismo de compra. Y para Manfredo Marroquín, uno de los impulsores del sistema, solo hay una razón:

El telón de fondo es que ellos quieren volver al esquema anterior: un sistema en el que los proveedores decidían qué tenía que comprar el IGSS y a qué precio y eso se sustituyó por un listado de medicamentos científico con estándares internacionales en donde ya no se permite comprar un medicamento que está en sobreprecio del mercado. Lo que les molesta es la política transparente y no es un secreto “todos los sobrecostos en medicamentos sirvió para financiar campañas y muchos ya se sientes huérfanos de no tener los apoyos que antes tenían”.

La oposición del diputado al sistema de compra es que:

  1. Señala que no se puede auditar la compra debido a que se hace por medio de organismo internacional.
  2. Que Manfredo Marroquín -excandidato presidencial- es cercano al sistema y sospecha que recibe dinero.

En septiembre pasado el presidente Jimmy Morales dijo:

“Le he pedido a la Contraloría General de Cuentas que mire dinero que llegó del IGSS a cuentas de Acción Ciudadana, quiero ver si hay delito ahí y si hay delito que caiga el peso de la ley sobre esos señores”

Marroquín, negó recibir algún aporte económico por parte la entidad internacional. En septiembre denunció a Morales por calumnia, injuria y difamación.