El Congreso de la República está a punto de aprobar una Ley de Competencia que busca incrementar la eficiencia económica del país mediante el desarrollo del libre mercado y la prohibición de los monopolios como lo establece el artículo 130 de la Constitución de la República. Sin embargo esta ley puede convertirse en un mero requisito del cumplimiento al compromiso que adquirió Guatemala frente a la Unión Europea en el marco del Convenio de Asociación, donde el país aceptó crean esta normativa.

La iniciativa, según  congresistas y académicos, ha sido “trastocada”, y carece de fuerza. Y peor aún, aún protege los intereses de grupos monopólicos del país. Eso denuncia Carlos Chavarría, diputado de Creo:

“Ya metieron la manos en ese ley, siempre las fuerzas poderosas de Guatemala en el sentido económico menean a sus alfiles en el Congreso. Tantos asesores que andan merodeando”

Dorian Taracena, diputado de Encuentro por Guatemala, considera que la legislación debe ser más drástica, sin embargo cree que es el primer paso para proteger a los usuarios, por eso su bancada apoyará la aprobación.

 “Pretende desmonopolizar algunos servicios disfrazados de no monopolios, y los oligopolios. Hubiéramos querido que fuera más drástica pero no fue así”

La iniciativa regresó la semana pasada a la Comisión de Economía del Congreso en donde se realizarán enmiendas, ¿cómo volverá al pleno? Es lo que preocupa a otros.  A criterio del economista Abelardo Medina, exintendente de recaudación de la Superintendencia de Administración Tributaría (SAT) y encargado del área de análisis macrofiscal del Instituto Centroamericano de estudios Fiscales (ICEFI),  existe el riesgo de que se introduzcan cambios para blindar monopolios. En especial a aquellos grupos que se protegen bajo el argumento de que ya son supervisados por otras entidades:

  • Se estaba dejando fuera al sistema bancario, porque tiene supervisión de la Superintendencia de Bancos. Una cosa es la verificación de la calidad del negocio bancario y otra es la verificación de que en el mercado bancario  los agentes económicos no tengan poder. El usuario de sistema bancario se ve desprotegido porque hay un poder de monopolio que puede controlar los precios de mercado.
  • El otro grupo que se ha tratado de dejar fuera de control es el de la telefonía celular, lo que vemos muy claro es que se está jugando con intereses sectoriales, aunque son cuatro empresas, hay una que tiene poder mayor y ese poder le permite fijar condiciones.
  • Lo más preocupante, es la última adición en donde se excluye de considerar actividad monopólica los convenios agropecuarios, y esto nos deja claro que se sigue privilegiando a algunos sectores, en este caso se está tratando de proteger a la industria azucarera y la industria de la palma.
  • En el caso de la Superintendencia de Telecomunicaciones se quiere dejar fuera a esos grupos, una cosa es la competencia y otra que deben cumplir con los compromisos por el uso de los bienes públicos en el caso de las comunicaciones.

La iniciativa de ley tendrá que regresar al pleno con las enmiendas correspondientes y ser conocida en su tercera lectura, se buscará aprobarla de urgencia nacional, con 105 cabezas a favor se convertirá en decreto.