Alejandra Saraí Reyes Ochoa convivió 13 de sus 30 años con quien fue considerado el convicto más poderoso del país, Byron Lima Oliva, el capitán condenado a 20 años de prisión como coautor de la ejecución de Monseñor Juan Gerardi.

La mañana del 18 de julio de 2016, Reyes Ochoa habló por teléfono muy temprano con su conviviente. Ese día, él le pidió  que pagara la colegiatura del año completo de sus hijas. Tres horas después de colgar, la joven mujer enviudó.

El 27 de octubre de 2016, Reyes Ochoa, en una declaración como testigo del Ministerio Público (MP) en el caso que se sigue para esclarecer el asesinato de Lima Oliva, relató cómo las disputas entre su conviviente y el narcotraficante Marvin Montiel Marín, conocido como “El Taquero”, quienes se disputaban poder dentro del la Granja Penal de Pavón desde que ambos fueron transferidos.

 

Al principio, Lima Oliva trató de ganarse la confianza y fidelidad de El Taquero.

“Cuando llegan a Pavón,  Byron me dice que él tiene que demostrarle poder a Taquero, entonces me pide que compre materiales de construcción y él le hace el cuarto a Taquero porque no iba bien de dinero, entonces Taquero quedó en deuda con Byron”

 

 Lima Oliva creyó que Montiel Marín estaba agradecido con él, pero no por mucho tiempo. Montiel Marín  se impuso en el penal y llegó incluso a tener más poder que  el Capitán según su propia conviviente y eso, según relató intranquilizaba a Lima Oliva.

  “Byron se enoja con El Taquero porque él empezó a tener más poder que él,  ingresaba vehículos con material, un Jeta gris, un picop blanco F150, una Hummer”

Al capitán le incomodó, por ejemplo, que El Taquero contara con un círculo de seguridad que evidenciaba su poder:

“Byron le llamó la atención porque El Taquero tenía mareros cuidándolo y después los cambió por Zetas,  después se compró una Hummer”

Mientras Lima Oliva comprobaba que su campo de poder se limitaba al penal, donde sobornaba a los guardias y directores, observaba que El Taquero contaba más bien con la venia del Sistema Penitenciario para ingresar ilícitos y mover a prisioneros de un sector a otro.  ¿Cómo le hacía El Taquero?

 “Byron estaba molesto porque El Taquero puso una ferretería dos meses antes de la muerte de él, Byron dejó de vender”

AMENAZAS ANUNCIADAS

Un  mes antes de la muerte de Byron Lima, Reyes Ochoa recordó que al llegar a Pavón  escuchó disparos y alcanzó a ver al Capitán quien con señas le indicó que se retirara. Más tarde la llamó por teléfono y le dijo que intentaron matarlo.

“Al siguiente día él me dijo que los guardias del Sistema Penitenciario le estaban disparando,  Una persona de análisis que le dicen “chepe” le escribe un mensaje diciéndole “mi Capi” lo quieren matar y él pregunta de dónde viene y le dijeron que era de arriba

Esa no fue la única advertencia, antes le habían dicho que un grupo de pandilleros pretendían asesinarlo y a raíz de esa alarma se preparó, redobló su seguridad de 7 a 14 guardaespaldas, restringió el paso por su área. Aunque las amenazas no terminaron y más bien llegaron con nombre.

“Días antes le llegan a decir a Byron que Taquero lo quería matar,  pero Byron no creyó y le fue a preguntar, él no se imagino que él le pudiera hacer algo”

Byron Lima fue asesinado el 18 de julio en la cárcel de Pavón y  el Ministerio Público atribuye el asesinato al narcotraficante Montiel Marín. La viuda de Lima Oliva dijo  que su marido tuvo problemas además con otros narcotraficantes. Entre estos Marlon Monroy Meoño, El Fantasma, con Eduardo Villatoro Cano, Guayo Cano, además, con Alejandro Jiménez, El Palidejo.

 

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